El salto de esquí es uno de los deportes olímpicos más dependientes de las condiciones meteorológicas. El viento puede convertir un salto de 120 metros en uno de 135 metros, o viceversa. Esta dependencia del clima ha llevado a la FIS a desarrollar un sistema de compensación mediante puntos de viento y de gate que busca igualar las condiciones entre todos los saltadores. El sistema es necesario, pero también es fuente de algunas de las controversias más acaloradas del deporte.
Por qué el viento importa tanto
En el salto de esquí, el viento actúa directamente sobre la sustentación aerodinámica que recibe el saltador durante el vuelo. Los efectos son opuestos según la dirección:
Viento en contra (headwind): el aire viene hacia el saltador mientras él avanza. Esto aumenta la velocidad relativa del aire sobre los esquís y el cuerpo, generando más sustentación. El resultado es que el saltador vuela más lejos que en condiciones de calma.
Viento a favor (tailwind): el aire va en la misma dirección que el saltador. La velocidad relativa del aire disminuye, hay menos sustentación y el saltador vuela menos lejos.
La diferencia entre un viento fuerte en contra (3-4 m/s) y un viento moderado a favor (2-3 m/s) puede suponer una diferencia de 10-15 metros en la distancia, lo que en términos de puntuación puede ser la diferencia entre el podio y la décima posición.
El sistema de compensación por viento
Para compensar las diferencias de viento entre un saltador y otro (ya que en una competición de decenas de atletas, el viento puede variar significativamente entre el primero y el último en saltar), la FIS introdujo el sistema de puntos de viento:
Medición del viento: en el trampolín existen anemómetros (medidores de viento) colocados en puntos específicos de la ladera y en el inrun. Durante cada salto, el viento se mide y se registra.
Cálculo de puntos: si el saltador tuvo viento en contra que le ayudó a volar más lejos, se le restan puntos para compensar la ventaja. Si tuvo viento a favor que le perjudicó, se le suman puntos para compensar la desventaja.
El factor de conversión: cuántos puntos vale cada metro por segundo de viento varía según el trampolín. La FIS establece tablas de conversión específicas para cada instalación.
Los puntos de gate
El gate es el punto de salida en el inrun (la rampa de aceleración). El gate número 1 es el más alto, el número más alto es el más bajo. Cuanto más alto es el gate, más largo es el inrun y mayor la velocidad al llegar a la mesa.
Cuando las condiciones de viento son muy fuertes en contra, el juez de salida puede bajar el gate (indicar a los saltadores que empiecen desde más abajo en el inrun) para reducir la velocidad de salida y evitar saltos peligrosamente largos. Cuando el viento es a favor, puede subir el gate para compensar la menor sustentación.
Los puntos de gate compensan la ventaja o desventaja que supone salir desde un gate diferente al de referencia. Si un saltador tiene que salir desde el gate 10 en lugar del gate 12 (de referencia), pierde velocidad de inrun y recibe puntos positivos de compensación. Si sale desde el gate 14, gana velocidad y se le restan puntos.
Por qué el sistema es polémico
El sistema de compensación es matemáticamente complejo y a veces genera resultados que parecen injustos a los espectadores o incluso a los propios atletas:
La imprecisión de la medición: el viento no es uniforme en toda la trayectoria del vuelo. Los anemómetros miden en puntos fijos, pero el saltador puede tener condiciones diferentes en distintos momentos de su vuelo.
El factor humano: la decisión de cambiar el gate la toma el juez de salida en tiempo real, con información limitada. Esta decisión puede ser cuestionada.
La controversia de Beijing 2022: en los Juegos Olímpicos de Beijing 2022, la prueba mixta por equipos estuvo marcada por los cambios constantes de gate y las descalificaciones de equipos por equipamiento no reglamentario. La gestión del viento por parte de los jueces fue criticada tanto por los atletas como por los medios.
A pesar de sus imperfecciones, el sistema de puntos de viento y gate es considerado por la FIS como necesario para hacer las competiciones lo más justas posible en un deporte donde las condiciones meteorológicas son inevitablemente parte del escenario.