En el sistema de puntuación del salto de esquí, los puntos de estilo son el componente más subjetivo y el que más puede diferenciar a los grandes saltadores de los simplemente buenos. Obtener las máximas notas de los cinco jueces es el equivalente deportivo de una actuación perfecta, y aunque teóricamente posible, en la práctica es extraordinariamente raro.
El sistema de estilo: recordatorio
Cinco jueces puntúan cada salto entre 0 y 20 puntos (en incrementos de 0,5). De las cinco notas se eliminan la más alta y la más baja, y se suman las tres restantes. El máximo teórico de estilo es por tanto 60 puntos (tres notas de 20).
En la práctica, los mejores saltadores del mundo en sus mejores actuaciones suelen obtener notas de estilo entre 55 y 59 puntos. Llegar a los 60 puntos requiere que al menos tres de los cinco jueces den una nota de 20, algo que solo ocurre en las actuaciones más perfectas de la historia del deporte.
Las notas de estilo más altas de la historia
A lo largo de la historia del salto de esquí, se han producido algunas actuaciones con notas de estilo cercanas al máximo. Sin embargo, la naturaleza subjetiva de la evaluación hace que la comparación entre épocas sea compleja, ya que los criterios de evaluación han cambiado con la adopción del estilo en V.
Los elementos que generan las notas más altas:
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Posición en V perfectamente simétrica: los dos esquís deben estar en el mismo ángulo respecto al cuerpo, sin asimetría visible.
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Cuerpo en la posición de vuelo óptima: el torso perfectamente horizontal, el pecho casi tocando los esquís, sin oscilaciones ni movimientos de corrección.
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Aterrizaje telemark perfecto: la posición más difícil de evaluar. Un telemark perfecto requiere un pie claramente adelantado, rodillas muy flexionadas, brazos bien extendidos y un equilibrio que parezca «natural» y no forzado.
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Estabilidad durante todo el vuelo: ningún movimiento de ajuste, ninguna perturbación visible por el viento, ningún desequilibrio que requiera corrección.
Por qué los jueces raramente dan el 20
Los jueces de estilo son expertos entrenados que califican con criterios muy precisos. Dar un 20 es reconocer que el salto fue perfecto en todos los aspectos evaluados, sin ningún elemento que mejorar. Los jueces son habitualmente conservadores con las notas máximas porque:
- Si ya han dado un 20 y luego aparece un salto aún mejor, ¿cómo lo valoran?
- La naturaleza misma del deporte hace que siempre haya pequeños detalles que podrían mejorarse
- Los diferentes ángulos de observación de los cinco jueces hacen que raramente todos vean el mismo salto de la misma forma perfecta
Los saltos con notas de estilo más altas del circuito moderno
En el circuito moderno de Copa del Mundo y Campeonatos del Mundo, algunos de los saltos con notas de estilo más altas han sido actuaciones de:
- Kamil Stoch: su técnica es considerada por los expertos como una de las más precisas y elegantes del circuito moderno, y ha obtenido varias notas de 19,5 de todos los jueces.
- Ryoyu Kobayashi: el japonés combina gran distancia con una posición de vuelo particularmente estable y elegante.
- Halvor Egner Granerud: el noruego ha demostrado un nivel técnico excepcional en algunas actuaciones recientes.
La doble puntuación: distancia y estilo en equilibrio
Una curiosidad del sistema de puntuación actual es que los puntos de estilo representan una fracción cada vez más pequeña de la puntuación total a medida que los trampolines se hacen más grandes y las distancias aumentan. En un trampolín grande donde los mejores saltan 10-15 metros más allá del K-point, los puntos de distancia pueden ser de 78-87, mientras que los de estilo están entre 52-58. La proporción se mantiene, pero la variabilidad en distancia tiene un impacto mayor en el resultado final.
Esto hace que el estilo, aunque importante, raramente sea el factor determinante en la clasificación final salvo en pruebas muy igualadas en distancia. Sin embargo, cuando dos saltos son prácticamente iguales en metros, la diferencia de estilo puede ser el factor que decida el podio.