El sistema de dos fases
Los concursos de saltos en los Juegos Olímpicos siguen un sistema de dos fases diseñado para garantizar que los mejores atletas del mundo compiten en la final.
La clasificación
La ronda clasificatoria se disputa habitualmente el día anterior a la final (o dos días antes, con un día de descanso intermedio). Los atletas disponen de tres intentos para superar una marca de clasificación automática («Q»). Si la superan, pasan directamente a la final.
Si no hay suficientes atletas que alcancen la marca automática para completar los puestos disponibles en la final, se completa con los mejores por marca entre todos los participantes. La «Q» se fija deliberadamente exigente: en longitud masculino puede estar en 8,10 m, en pértiga masculino en 5,75 m.
La final
La final se disputa con los clasificados. Habitualmente participan entre 8 y 12 atletas en los Juegos modernos. Cada atleta tiene seis intentos (en longitud y triple) o tres intentos por cada altura (en altura y pértiga).
El drama de los últimos intentos
Una de las características más atractivas de las finales olímpicas de saltos es la progresión dramática de los últimos intentos. En longitud y triple salto, el orden inverso al ranking provisional hace que el líder salte el último, sabiendo exactamente qué necesita. Esto puede generar situaciones de tensión máxima:
- El atleta en segunda posición puede superar al líder en el penúltimo intento.
- El líder puede responder en el último intento.
- Un atleta que parecía fuera de la lucha puede dar el salto de su vida en el sexto intento.
Estos momentos han generado algunas de las escenas más memorables del atletismo olímpico: los intentos finales de Lewis en Atlanta 1996, el bronce de Peleteiro en Tokio 2021, los saltos finales de Duplantis.
La gestión del récord del mundo
Si durante una final olímpica se bate el récord del mundo, el procedimiento es el siguiente:
- Los jueces verifican la medición (en exterior y pista cubierta se usan sistemas electrónicos de alta precisión).
- Se realiza una medición manual de confirmación para la homologación del récord.
- La competición continúa sin interrupción: los atletas restantes siguen compitiendo.
- Se toma muestra de control antidopaje al atleta en las horas siguientes.
- El récord se homologa provisionalmente, pendiente de los resultados del control.
En altura y pértiga, cuando el récord es una posibilidad real, el estadio vive una tensión especial: el atleta puede pedir una nueva altura después de superar la anterior, y cada intento de récord convierte el estadio en un teatro de ópera donde el público participa activamente.
Récords olímpicos vigentes en saltos
| Prueba | Marca | Atleta | Juegos |
|---|---|---|---|
| Longitud masculino | 8,90 m | Bob Beamon | México 1968 |
| Longitud femenino | 7,40 m | Galina Chistyakova | Seúl 1988 |
| Altura masculino | 2,39 m | Charles Austin | Atlanta 1996 |
| Altura femenino | 2,06 m | Yelena Slesarenko | Atenas 2004 |
| Triple masculino | 18,09 m | Kenny Harrison | Atlanta 1996 |
| Triple femenino | 15,39 m | Françoise Mbango | Pekín 2008 |
| Pértiga masculino | 6,25 m | Armand Duplantis | París 2024 |
| Pértiga femenino | 5,06 m | Yelena Isinbaeva | Pekín 2008 |