El equipamiento de un sambista comienza con tres piezas fundamentales: la kurtka —la chaqueta característica del deporte—, los shorts y las botas. Este conjunto es tan definitorio de la identidad del sambo que cualquier practicante lo reconoce inmediatamente: es la diferencia visual más obvia entre un sambista y un judoca o un luchador de wrestling.
La kurtka: qué buscar al comprar
La kurtka de sambo de calidad debe cumplir varias características. El tejido debe ser de algodón grueso y resistente, con un gramaje de al menos 700-800 g/m² para las kurtkas de competición. El tejido más ligero —de 500-600 g/m²— puede usarse para el entrenamiento diario pero no soportará la tensión de los agarres de competición durante mucho tiempo.
Las costuras de la kurtka son el punto más crítico de calidad: deben ser reforzadas con doble o triple costura en los puntos de mayor tensión —cuello, axilas, mangas. Una kurtka de calidad inferior puede desgarrarse en el cuello o la manga durante el combate, lo que interrumpe el entrenamiento y puede suponer una penalización en competición.
El color es un aspecto reglamentario importante: para la competición, la kurtka debe ser rojo vivo o azul royal, sin variaciones de tono. Para el entrenamiento, cualquier color es aceptable.
Los shorts: características y elección
Los shorts de sambo deben ser del mismo color que la kurtka en competición —rojo o azul—, confeccionados en tela resistente que soporte los agarres y fricciones del trabajo en el suelo. El largo reglamentario llega a aproximadamente la mitad del muslo, suficiente para el decoro pero sin llegar a la rodilla, lo que permite la movilidad necesaria para las llaves de pierna.
El material de los shorts debe tener suficiente elasticidad para no restringir los movimientos de pierna durante las entradas a derribo y las posiciones de lucha en el suelo. Los shorts de algodón puro pueden encogerse con el lavado y perder elasticidad; las mezclas con spandex o lycra ofrecen mejor durabilidad y mayor libertad de movimiento.
Las botas: el equipamiento más específico del sambo
Las botas de sambo son el elemento de equipamiento más específico del deporte y el que más diferencia al sambista de otros deportes de lucha. Las sambovki —como se las conoce coloquialmente— cubren el tobillo y tienen suela lisa de goma que proporciona agarre sobre el tapiz sin rayarlo.
Al comprar botas de sambo, los factores más importantes son el soporte del tobillo —importante para la ejecución de proyecciones que generan torsión en el pie de apoyo— y la flexibilidad de la suela —necesaria para las posiciones en el suelo donde el pie debe adaptarse a diferentes ángulos. Las botas deben ser ajustadas sin apretar: demasiado holgadas permiten que el pie se mueva dentro y pueden causar ampollas o reducir el control del pie.
Cómo mantener el equipamiento de sambo
La kurtka y los shorts de sambo deben lavarse después de cada sesión de entrenamiento para mantener la higiene y evitar el deterioro del tejido. Se recomienda lavar a temperatura no superior a 40°C para evitar el encogimiento. No se deben secar en secadora: el calor excesivo puede dañar el tejido y deformar la kurtka, afectando al agarre de los rivales en competición.
Las botas deben limpiarse regularmente con un paño húmedo y jabón suave, sin sumergirlas en agua. La suela de goma debe revisarse periódicamente: una suela desgastada pierde el agarre sobre el tapiz y puede causar resbalones durante las proyecciones. Con uso regular de entrenamiento, las botas de sambo deben reemplazarse cada uno o dos años.