La palabra borba (борьба) es el término ruso general para «lucha» y engloba todo el combate en sambo. Más específicamente, la expresión borba lezha (борьба лёжа, «lucha tumbada») designa el trabajo en el suelo, esa fase del combate en que ambos sambistas han abandonado la posición de pie y continúan la pelea sobre el tapiz. Es en esta fase donde el sambo despliega algunas de sus características técnicas más singulares.
Del pie al suelo: la transición
El borba lezha comienza habitualmente después de una proyección parcial, un derribo o una pérdida de equilibrio mutua. A diferencia del judo, donde el árbitro tiene facultad de interrumpir el trabajo en el suelo si no ve progresión ofensiva, en sambo se da más tiempo para que el combate en el suelo se desarrolle. Los sambistas pueden continuar la lucha en el suelo durante varios segundos mientras haya actividad técnica perceptible.
El sambista que termina encima después de una proyección —incluso si esta no ha sido suficientemente limpia para puntuar como proyección— tiene la iniciativa para intentar establecer una inmovilización (uderzhaniye) o aplicar una llave articular (bolevoy). El que queda abajo debe intentar escapar, revertir la posición o aplicar su propia llave desde la posición inferior.
Las llaves de pierna: el gran diferencial
Lo que hace único el borba lezha del sambo frente al ne-waza del judo es la disponibilidad de llaves de pierna como arsenal técnico. Mientras el judo en el suelo se centra casi exclusivamente en inmovilizaciones, estrangulaciones y palanca de codo, el sambo abre las puertas a toda la familia de llaves que atacan rodilla, tobillo y cadera.
Esta amplitud técnica cambia fundamentalmente las posiciones en el suelo. En sambo, incluso el sambista que está en posición inferior no está en posición desesperada: desde la guardia —boca arriba con el rival encima— puede buscar activamente una llave de pierna sobre la rodilla o el tobillo del adversario. Posiciones que en judo serían puramente defensivas, en sambo tienen potencial ofensivo real.
El control del tiempo en el suelo
El árbitro controla el tiempo en el suelo evaluando continuamente si hay actividad técnica real. Si los combatientes están en una posición estancada sin que ninguno avance ni ataque, el árbitro los separará y devolverá el combate a la posición de pie. Esta evaluación es subjetiva y requiere experiencia: el árbitro debe distinguir entre un combatiente que está activamente intentando escapar de una inmovilización —lo que se considera actividad suficiente— y uno que simplemente está esperando sin intentar nada constructivo.
Diferencias con el wrestling y el BJJ
El borba lezha del sambo tiene similitudes con el grappling del wrestling y el jiu-jitsu brasileño pero también diferencias importantes. A diferencia del wrestling, en sambo el suelo permite llaves articulares como forma de victoria, no solo controles de posición. A diferencia del BJJ, en sambo el tiempo en el suelo es más limitado y el árbitro interviene más frecuentemente para devolver el combate a la posición de pie, lo que da menos margen para el juego de guardia extenso que es tan característico del BJJ.