Hay momentos en el deporte que trascienden su propia disciplina y entran en la memoria colectiva de una generación. La primera milla en menos de cuatro minutos de Roger Bannister. El slam dunk de Jordan. Y el 900° de Tony Hawk el 27 de junio de 1999 en los X-Games de San Francisco.
El contexto: por qué el 900° era “imposible”
Antes de ese día, el 900° era el Santo Grial del vert skateboarding. Los mejores skaters del mundo llevaban años intentándolo sin éxito. La física del truco es brutal: el skater sale del lip del halfpipe, genera suficiente impulso rotacional para dar dos rotaciones y media completas, y aterriza con suficiente control para no salir proyectado. El problema es que dos rotaciones y media suponen que el skater llega al suelo “mirando atrás”, lo que dificulta enormemente la absorción del aterrizaje.
Tony Hawk había intentado el 900° durante más de una década antes de ese día. En sus propias palabras, se había caído centenares de veces. Pero en los X-Games de 1999, algo fue diferente.
El momento histórico
El Best Trick contest de vert en los X-Games de 1999 fue uno de los eventos más emocionantes de la historia del skateboarding. Varios riders del mundo intentaban sus trucos más difíciles. Cuando llegó el turno de Hawk, intentó el 900° repetidamente y falló. El tiempo oficial del concurso expiró. Pero los otros participantes, en lugar de irse, se juntaron al borde de la rampa para animar a Hawk a seguir intentándolo. Los organizadores, ante la insistencia del público, permitieron los intentos adicionales.
En el último de esos intentos extra, Tony Hawk ejecutó el 900° a la perfección. La rampa entera estalló en un grito colectivo que quedó grabado en el vídeo que circuló durante décadas. El comentarista gritó: “He did it!” La escena, inmortalizada en la serie documental y en el videojuego Tony Hawk’s Pro Skater, se convirtió en uno de los momentos más icónicos del deporte de acción.
Tony Hawk: más allá del 900°
Hawk, nacido en 1968 en San Diego, ya era una leyenda del skateboard antes del 900°. Con 14 años era considerado uno de los mejores del mundo; con 16, el número uno del vert profesional. Ganó múltiples campeonatos de la NSA (National Skateboard Association) durante los años ochenta y fue pionero en técnicas de vert que otros skaters adoptaron masivamente.
Pero fue el 900° y, sobre todo, el videojuego Tony Hawk’s Pro Skater (lanzado en 1999) lo que convirtió a Hawk en una figura cultural global. El videojuego vendió millones de copias y presentó el skateboard a una generación que nunca había pisado una rampa.
Los trucos que vinieron después
El 900° de Hawk no fue el final, sino el comienzo de una nueva era. En 2012, Tom Schaar realizó el primer 1080° (tres rotaciones completas) en una mega ramp, con solo 12 años. En 2021, el brasileño Gui Khury ejecutó el primer 1080° en un halfpipe estándar durante las clasificaciones olímpicas, un logro que recibió la felicitación del propio Tony Hawk en redes sociales.
El 900° abrió una puerta que nunca se ha vuelto a cerrar.