El ollie es, sin exageración, la maniobra que cambió la historia del skateboard. Antes de que Rodney Mullen perfeccionara el flat-ground ollie en 1982, el skateboard de calle era fundamentalmente un deporte de velocidad y surf sobre asfalto. El ollie abrió la posibilidad de superar obstáculos, bajar escaleras y realizar combinaciones de maniobras que antes eran imposibles, y en pocos años transformó el skateboard en el arte urbano que conocemos hoy.
El mecanismo del ollie parece sencillo cuando se explica, pero dominarlo requiere cientos de horas de práctica. El skater golpea el tail (parte trasera de la tabla) contra el suelo con el pie trasero, lo que provoca que la tabla rebote hacia arriba. Simultáneamente, el skater salta y desliza el pie delantero hacia la punta (nose) de la tabla, nivelándola en el aire. El resultado es que la tabla y el skater suben juntos, como si estuvieran unidos, aunque sin ningún contacto de las manos con la tabla.
La altura del ollie es un indicador de nivel técnico, pero en competición lo que más se valora es la consistencia y el control. Un ollie sobre un gap enorme realizado con limpieza (el skater aterriza con los pies centrados sobre los trucks, en posición estable) vale mucho más que el mismo ollie mal ejecutado. Los mejores skaters del mundo hacen ollies de más de un metro de altura sobre obstáculos, combinados con rotaciones corporales de 180, 360 o 540 grados.
El ollie y las maniobras derivadas
Todas las maniobras de flip (kickflip, heelflip, 360 flip) comienzan con un ollie. Los grinds sobre rails y bordillos también requieren un ollie para subir al obstáculo. Los grabs (maniobras donde el skater agarra la tabla en el aire) se hacen durante el ollie. Sin el ollie, el vocabulario técnico del skateboard moderno simplemente no existiría: es la gramática básica del idioma.
El nollie: el ollie invertido
El nollie (nose ollie) es la variante donde el skater golpea el nose en lugar del tail para elevar la tabla. El movimiento es similar pero con los pies en posición invertida, lo que lo hace técnicamente más difícil para la mayoría de skaters. El nollie tiene su propio repertorio de maniobras derivadas (nollie flip, nollie heelflip) y ejecutarlas limpiamente en competición añade valor por la mayor dificultad de control desde esta posición.