El vocabulario del skateboard puede resultar intimidante al principio, pero conocer las maniobras básicas hace mucho más fácil entender y disfrutar de una competición. Estas son las más importantes.
El ollie: la base de todo
El ollie es el truco más fundamental del skateboard y el punto de partida de casi todo lo demás. Inventado en los años 70 por Alan Gelfand (apodado “Ollie”), consiste en hacer saltar la tabla sin usar las manos.
La mecánica: el skater golpea el tail (extremo trasero) contra el suelo con el pie trasero, lo que eleva la parte delantera de la tabla. Simultáneamente, desliza el pie delantero hacia adelante y arriba para nivelar la tabla en el aire. Ambos pies vuelven a colocarse sobre la tabla antes de aterrizar.
Sin dominar el ollie, es imposible aprender casi ningún otro truco.
El kickflip
El kickflip añade una rotación longitudinal al ollie. Después de la patada inicial que eleva la tabla, el pie delantero la empuja hacia afuera (en dirección al meñique), haciendo que la tabla gire 360° sobre su eje largo. El skater la recoge con los pies cuando completa la vuelta.
Es uno de los trucos más reconocibles del skateboard y uno de los primeros que aprenden los skaters después del ollie.
El heelflip
El heelflip es el opuesto especular del kickflip. En lugar de empujar con la parte delantera del pie, el skater usa el talón para empujar la tabla en sentido contrario, haciendo que gire en la dirección opuesta. La rotación resultante parece un kickflip visto en un espejo.
El 360-flip (tres sesenta)
El 360-flip (también llamado “tres sesenta” o “tré flip”) combina una rotación de la tabla sobre su eje largo (como en el kickflip) con una rotación del skateboard de 360° sobre su eje vertical. Es decir, la tabla gira y al mismo tiempo da una vuelta completa en el suelo.
Este truco es significativamente más difícil que el kickflip o el heelflip, y ejecutarlo sobre un obstáculo de tamaño considerable puede valer una nota muy alta de los jueces.
Cómo suman dificultad
En competición, la dificultad de un truco no se mide solo por su nombre, sino por el contexto:
- El obstáculo: un kickflip sobre una escalera de 10 peldaños es mucho más difícil que el mismo truco en el suelo.
- La combinación: enlazar dos trucos (como un kickflip seguido de un grind) multiplica la dificultad.
- La consistencia: ejecutar un truco difícil de forma limpia, sin correcciones, suma más que uno fácil mal aterrizado.