El reglamento de la IBSF establece con precisión las circunstancias que pueden llevar a la descalificación de un piloto de skeleton. Aunque las descalificaciones son relativamente raras en competiciones de alto nivel —donde los atletas conocen perfectamente las normas y sus equipos verifican el cumplimiento antes de cada salida— la posibilidad de exclusión existe y ha condicionado resultados en competiciones importantes a lo largo de la historia del deporte.
La infracción más inmediata y visible es la salida anticipada: si el atleta comienza su carrera de impulso antes de que el árbitro dé la señal de salida (habitualmente una luz verde), la manga queda invalidada y puede haber penalización adicional. En el extremo opuesto, si el atleta no sale en los 30 segundos posteriores a la señal sin causa justificada, también puede ser descalificado de esa manga. Durante el descenso, la causa más grave de descalificación es el abandono del canal: si el trineo y el atleta salen completamente fuera del canal de hielo, la bajada es nula. Sin embargo, el contacto parcial con las paredes o un rebote contra ellas, aunque suponga pérdida de tiempo, no conlleva automáticamente descalificación mientras el atleta mantenga el control y continúe el descenso.
Las infracciones relacionadas con el equipamiento son vigiladas con rigor antes de cada competición. El control de temperatura de los patines se realiza en la zona de salida, y un patín que excede el límite establecido —determinado en función de la temperatura del hielo de la pista ese día— conlleva la descalificación del atleta en esa manga. El peso del trineo se verifica en la balanza oficial antes de la competición: si el conjunto trineo más atleta supera el máximo permitido para la categoría, el atleta no puede participar hasta corregir el peso. El lastre adicional permitido para atletas ligeros debe estar correctamente instalado en las posiciones autorizadas por el reglamento.