En 1982, cuando Jake Burton Carpenter organizó la primera edición del torneo que llevaría el nombre de su empresa, el snowboard no existía como deporte organizado. No había circuitos profesionales, no había federaciones internacionales y no había medios de comunicación que le prestaran atención. Había, eso sí, un grupo de apasionados que se deslizaban por las laderas en una tabla sin esquís y que veían en ese gesto el futuro del deporte de nieve.
Más de cuatro décadas después, el Burton US Open es el torneo de snowboard más antiguo del mundo y uno de los más prestigiosos del circuito profesional internacional. Su historia es inseparable de la historia del snowboard como deporte.
Los primeros años: un torneo de pioneros
Las primeras ediciones del Burton US Open fueron eventos modestos, organizados con recursos limitados en pistas de Vermont donde los snowboarders todavía no eran bienvenidos en muchas instalaciones de esquí. La resistencia de los operadores de estaciones de esquí al snowboard fue un obstáculo constante en los primeros años del deporte: muchos veían a los snowboarders como una amenaza para el orden y la seguridad de sus pistas.
Jake Burton tuvo que pelear durante años para que su empresa, sus tablas y sus torneos fueran aceptados por el establishment del esquí invernal. El US Open fue parte de esa batalla: un evento que demostraba que el snowboard podía organizarse, que tenía reglas y que sus practicantes eran atletas serios. Cada edición del torneo fue un argumento más en favor de la legitimidad del deporte.
Stowe y Vermont: el hogar del Open
El Burton US Open encontró su sede definitiva en Stowe, Vermont, una de las estaciones de esquí más clásicas de la Costa Este de Estados Unidos. Stowe se convirtió en sinónimo del torneo: sus pistas, su ambiente, su nieve y su comunidad deportiva crearon el contexto perfecto para un evento que combina la competición de alto nivel con el espíritu festivo y comunitario característico de la cultura del snowboard.
La elección de Vermont, lejos de los grandes focos de los Alpes o de las montañas del oeste americano, fue también una declaración de valores: el snowboard tenía sus raíces en el noreste americano, en las pequeñas estaciones de la región donde Burton había fundado su empresa, y el torneo más importante del deporte debía celebrarse allí.
Halfpipe y slopestyle: las dos almas del Open
El formato moderno del Burton US Open gira en torno a las dos modalidades que también definen el snowboard olímpico: el halfpipe y el slopestyle. El halfpipe, en el que los competidores suben y bajan por las paredes de una rampa semicircular de nieve ejecutando trucos aéreos, es la modalidad más espectacular y televisiva. El slopestyle, en el que los riders descienden una pista llena de obstáculos (kickers, rails, boxes) ejecutando trucos en cada elemento, es la modalidad más técnica y variada.
La combinación de ambas especialidades hace del US Open uno de los torneos más completos del circuito. Los mejores snowboarders del mundo, desde Shaun White hasta Chloe Kim, han pasado por las pistas de Stowe y han añadido el título del US Open a su palmarés.
Un torneo que formó campeones olímpicos
El Burton US Open ha sido durante décadas el escenario donde los futuros campeones olímpicos han dado sus primeros pasos en el circuito profesional. Shaun White ganó el US Open en múltiples ocasiones antes y después de sus oros olímpicos. Chloe Kim, que ganó el oro olímpico en PyeongChang 2018 y en Pekín 2022, también se forjó en Stowe. La lista de ganadores del US Open es prácticamente un catálogo de las figuras más importantes del snowboard mundial en las últimas cuatro décadas, un testimonio de que el torneo más antiguo del snowboard sigue siendo, cuarenta años después, uno de los más relevantes.