El softbol es un deporte de equipo donde la coordinación silenciosa entre jugadores es tan importante como la habilidad individual. Las señas son el lenguaje secreto que hace posible esa coordinación.
Señas del coach de bateo
El coach de bateo (normalmente el entrenador en tercera base o un asistente) transmite las instrucciones al bateador antes de cada lanzamiento mediante un sistema de señas que combina toques en distintas partes del cuerpo (gorra, brazo, oreja, cinturón) y un indicador: solo la seña que viene después de tocar el indicador es la que vale. Esto dificulta enormemente que el rival descifre el sistema.
Las señas más habituales indican: swing libre, bunt de sacrificio, bunt sorpresa, hit-and-run (el corredor sale a robar mientras el bateador golpea) o tomar el lanzamiento.
Señas entre receptor y pitcher
El receptor dirige el pitching. Desde detrás del home, con la mano entre los muslos para ocultarla, muestra señas al pitcher: número de dedos o combinaciones que indican tipo de lanzamiento y zona. Con corredores en segunda base, el sistema debe ser más complejo (secuencias con indicador) para que el corredor no lo descifre y avise al bateador.
Comunicación verbal entre fielders
En el campo, los jugadores se comunican en voz alta para:
- “¡Yo, yo!”: indica quién tiene la pelota en un fly o rodado entre dos defensores.
- “¡Atrás, atrás!”: aviso a un compañero de que tiene espacio para retroceder.
- “¡Dos, dos!” o “¡Primero, primero!”: indica a qué base lanzar.
Esta comunicación debe ser clara, inmediata y sin ambigüedad. El silencio en el campo suele derivar en confusión y errores evitables.
Señas del coach de tercera al corredor
El corredor que dobla segunda base mira siempre al coach de tercera, quien indica con brazos en movimiento circular (seguir), ambos brazos extendidos hacia abajo (detenerse), palmas hacia arriba (deslizarse) o señalando el suelo (detenerse y volver). El corredor no debe dudar ni mirar la pelota mientras toma la señal; ese instante de búsqueda visual puede costarle el out.