El spikeball es uno de esos deportes cuya historia tiene dos capítulos claramente diferenciados: el de su invención, discreta y olvidada, y el de su renacimiento espectacular gracias a la visión de un emprendedor y al poder de la televisión.
Los años 80: la invención original
A finales de los años 1980, en Estados Unidos, el mercado de los juegos de exteriores vivía un momento de gran creatividad. El frisbee, el hacky sack y otros juegos informales eran enormemente populares entre jóvenes universitarios. En este contexto, Jeff Knurek y Bob Hicks desarrollaron un juego que llamaron Spikeball: dos equipos de dos jugadores rodeaban una pequeña red circular en el suelo y se turnaban para golpear una pelota sobre ella.
La idea era brillante en su simplicidad: sin campo, sin red divisoria, sin posiciones fijas. Solo dos equipos, una red en el suelo y la pelota. El juego fue patentado en 1989 y comercializado brevemente por la empresa Toy Biz, pero no llegó a despegar comercialmente. Los sets se fabricaron durante unos pocos años y luego el producto desapareció silenciosamente del mercado.
El reencuentro de Chris Ruder (2003-2008)
La historia podría haber terminado ahí, con el spikeball convertido en uno de los muchos juegos de los años 80 que no consiguieron sobrevivir a la década. Pero en 2003, Chris Ruder, un joven estadounidense con espíritu emprendedor, encontró un set de spikeball original en un mercadillo de segunda mano. Ruder jugó con los amigos y quedó completamente enganchado: le parecía que el concepto era extraordinariamente bueno y que su fracaso comercial original se debía a problemas de calidad del material y de marketing, no a una falta de potencial.
Durante los años siguientes, Ruder investigó el historial del juego, contactó con los inventores originales y negocó la adquisición de los derechos de la marca y el concepto. En 2008, fundó Spikeball Inc. en Chicago y relanzó el juego con materiales mejorados: una red más duradera, un aro más resistente y una pelota más uniforme.
La construcción de una comunidad (2008-2015)
Lo que diferenció a Ruder de los comercializadores originales fue su comprensión de que vender sets no era suficiente: era necesario construir una comunidad de jugadores. Spikeball Inc. comenzó a organizar torneos abiertos, a establecer reglas claras y a facilitar la creación de equipos y asociaciones locales. Las universidades estadounidenses fueron el caldo de cultivo perfecto: equipos de campus, torneos interuniversitarios y una cultura de juego en parques y playas que se extendió rápidamente.
Las redes sociales jugaron un papel crucial en esta fase de crecimiento. Los vídeos de partidas espectaculares comenzaron a circular en YouTube y Facebook, mostrando las salvadas imposibles, los ángulos inesperados y la velocidad del juego a personas que nunca habían oído hablar del spikeball. La comunidad crecía de forma orgánica, impulsada por el boca a boca y el contenido compartido.
Shark Tank (2015): el punto de inflexión
El 9 de enero de 2015, Chris Ruder apareció en el programa de televisión Shark Tank (ABC), el formato donde emprendedores presentan sus negocios ante un panel de inversores. Ruder presentó Spikeball Inc., sus cifras de ventas y su visión para convertir el spikeball en un deporte de competición a escala nacional e internacional.
Aunque el acuerdo de inversión no se cerró durante el programa, el impacto fue espectacular. Millones de telespectadores conocieron el spikeball en una sola noche. Las ventas se multiplicaron y durante los meses siguientes Spikeball Inc. vivió su mayor pico de demanda. Shark Tank fue el catalizador que convirtió un producto con una comunidad de nicho en un fenómeno de masas.
La creación de la World Roundnet Federation
A medida que el spikeball crecía en Estados Unidos, el juego comenzó a expandirse por Europa, especialmente desde 2016. En países como Francia, Alemania, los Países Bajos y España surgieron comunidades locales que organizaban torneos y reclamaban un marco internacional de referencia. Esto llevó a la creación de la World Roundnet Federation (WRF), el organismo que actúa como paraguas de las asociaciones nacionales de todo el mundo.
La WRF adoptó el nombre de «roundnet» como término genérico para diferenciar el deporte de la marca comercial Spikeball, y estableció un reglamento internacional, un sistema de clasificación y la organización de un Campeonato del Mundo. Europa se convirtió rápidamente en el continente con más competiciones organizadas fuera de Estados Unidos, con el European Roundnet Championship como la referencia continental del deporte.