El spikeball llegó a España a través de los mismos canales que se habían mostrado efectivos en otros países europeos: estudiantes universitarios que lo descubrieron durante viajes o intercambios en el extranjero, vídeos virales en redes sociales y la facilidad de conseguir el material necesario a través de internet.
Los orígenes en España: 2017-2019
Los primeros grupos de spikeball en España surgieron en torno a 2017-2018 en ciudades universitarias con acceso a espacios exteriores amplios. Barcelona fue una de las primeras ciudades con actividad regular: la combinación de campus universitarios con zonas verdes, playas urbanas y una comunidad joven e internacional creó las condiciones perfectas para que el deporte se difundiera con rapidez.
Madrid siguió de cerca, con grupos que empezaron a reunirse en parques como El Retiro, la Casa de Campo y los campus universitarios del norte de la capital. Valencia, con su clima favorable y sus playas accesibles, fue otro foco temprano. Lo interesante del modelo de difusión del spikeball en España es que fue completamente bottom-up: no hubo una institución ni una empresa que lo introdujera de forma organizada, sino grupos de amigos que lo descubrieron y lo compartieron.
La fundación de la Asociación Roundnet Spain (ARS)
A medida que el número de jugadores y grupos creció, la necesidad de una estructura que coordinara torneos, estableciera reglas y representara al spikeball español ante los organismos internacionales se hizo evidente. La Asociación Roundnet Spain (ARS) se fundó para cubrir este papel, adoptando la denominación de «roundnet» —el nombre genérico del deporte, no vinculado a la marca comercial Spikeball— en línea con la nomenclatura utilizada por la World Roundnet Federation.
La ARS estableció un formato de torneos nacionales, un sistema de ranking para jugadores y equipos, y los mecanismos para seleccionar los representantes españoles en competiciones internacionales. También se convirtió en el interlocutor de referencia para los medios y para las federaciones deportivas que pudieran estar interesadas en el desarrollo del roundnet.
El rol de las playas y los campus universitarios
Dos entornos han sido fundamentales para el crecimiento del spikeball en España. Las playas —especialmente las urbanas o semiurbanas de Barcelona, Valencia, San Sebastián y Cádiz— ofrecen el espacio perfecto para un deporte que no necesita infraestructura fija: solo hace falta montar la red sobre la arena y se puede jugar. La cultura de los deportes de playa en España, con el beach volley y el beach handball como referentes, creó un contexto receptivo para una nueva actividad dinámica y visualmente atractiva.
Los campus universitarios fueron el otro gran motor de difusión. Los clubes deportivos universitarios adoptaron el spikeball como actividad complementaria, los Erasmus lo trajeron de sus países de origen y los intercambios deportivos entre universidades europeas contribuyeron a extender la red de jugadores. Varias universidades organizan ahora sus propios torneos internos como preámbulo al circuito nacional.
España en el circuito europeo
La European Roundnet Association (ERA) organiza un circuito de torneos en varios países europeos, con Francia, Alemania y los Países Bajos como potencias consolidadas. España comenzó a enviar equipos a este circuito a partir de 2019-2020, con resultados inicialmente modestos pero con una progresión clara. Los jugadores españoles que participan regularmente en el circuito europeo han elevado su nivel de juego gracias al contacto con los mejores equipos del continente.
El European Roundnet Championship, que reúne a los mejores equipos del continente, ha contado con presencia española en sus últimas ediciones. Aunque España aún no figura entre las potencias europeas del deporte, la tendencia es claramente ascendente y la comunidad de jugadores comprometidos con el spikeball competitivo crece cada año.