Chen Zhong es la primera gran campeona olímpica del taekwondo femenino en las categorías pesadas y una figura central en la historia del deporte cuando comenzó su andadura olímpica en el año 2000. Nacida en 1982 en China, ganó dos medallas de oro olímpicas consecutivas en los Juegos de Sídney 2000 y Atenas 2004, convirtiéndose en la cara más conocida del taekwondo femenino chino en los primeros años del siglo XXI.
China y el taekwondo: la apuesta estratégica
Cuando el taekwondo fue aprobado como deporte olímpico en los Juegos de Sídney 2000, China ya llevaba años preparando a sus competidores para ese momento. El sistema deportivo chino, con su capacidad de identificar talento desde edades tempranas y de proporcionarle entrenamiento de élite durante años, es especialmente efectivo en deportes de combate, donde la técnica y la táctica pueden desarrollarse de manera sistemática.
Chen Zhong fue producto de ese sistema: identificada con talento excepcional en la categoría de más de 67 kilos, recibió una preparación específica para el deporte olímpico que la convirtió en la favorita absoluta para los Juegos de Sídney.
Sídney 2000: el primer oro en la primera edición olímpica
Ganar en la primera edición olímpica de cualquier deporte es especial porque no hay precedentes: no hay un campeón olímpico previo cuyo resultado comparar, no hay una tradición de oro que emular o superar. Chen Zhong ganó el primer oro olímpico de la historia del taekwondo femenino en más de 67 kilos, lo que la convierte en una figura histórica irrepetible en el deporte.
Su actuación en Sídney fue dominante: fue capaz de superar a rivales físicamente poderosas con una combinación de técnica y velocidad que demostró que en el taekwondo la potencia bruta por sí sola no es suficiente.
Atenas 2004: la confirmación del dominio
En los Juegos de Atenas 2004, Chen Zhong repitió su título olímpico. Defender un oro olímpico es siempre más difícil que ganarlo por primera vez: los rivales han estudiado tu juego durante cuatro años, el nivel de la competencia mundial ha mejorado y la presión psicológica de mantener el estatus de campeona es considerable.
Chen Zhong afrontó todas esas presiones con la misma solidez técnica que había mostrado en Sídney y ganó su segundo oro consecutivo, convirtiéndose en la primera persona en ganar dos oros olímpicos consecutivos en esa categoría del taekwondo femenino.
El legado en el taekwondo femenino
Chen Zhong abrió el camino para las grandes campeonas chinas del taekwondo que vinieron después de ella. Su doble oro olímpico demostró que China podía disputar a Corea el dominio de un deporte que los coreanos consideraban propio, y su ejemplo inspiró a generaciones de jóvenes taekwondocas en China. En la historia del taekwondo femenino olímpico, Chen Zhong ocupa el lugar de pionera: la primera en demostrar que la categoría más pesada podía tener una campeona dominante y consistente a lo largo de varios años.