En el taekwondo olímpico existen dos tipos de penalización: el kyong-go (advertencia) y el gam-jeom (penalización directa). El gam-jeom es la más grave de las dos y tiene un impacto inmediato en el marcador del combate.
Qué es el gam-jeom
El gam-jeom es una penalización directa impuesta por el árbitro central. Cada vez que se aplica un gam-jeom al luchador A, se suma automáticamente 1 punto al marcador del rival (luchador B). El luchador penalizado no pierde puntos propios: el efecto es exclusivamente la ganancia del rival.
Infracciones que provocan gam-jeom
El reglamento de la World Taekwondo establece las siguientes infracciones como causa directa de gam-jeom:
- Golpear por debajo del cinturón: patadas o puñetazos a las piernas o zona genital.
- Atacar la espalda del rival: los golpes por detrás están terminantemente prohibidos.
- Puñetazo a la cabeza: solo está permitido el puñetazo al tronco.
- Agarrar o empujar al rival: el taekwondo no permite el cuerpo a cuerpo.
- Caer intencionadamente: para ganar tiempo o evitar el combate.
- Salir del área deliberadamente: abandonar el tapiz de forma voluntaria para interrumpir el combate.
- Simular lesión: fingir estar herido para beneficiarse de una pausa.
- Actuar antideportivamente: insultos, gestos irrespetuosos o conducta impropia.
Diferencia con el kyong-go
El kyong-go es una advertencia menor: no tiene efecto inmediato en el marcador. Sin embargo, dos kyong-go acumulados equivalen automáticamente a un gam-jeom, por lo que su acumulación también penaliza. El gam-jeom, en cambio, tiene efecto directo desde el primer momento.
Impacto táctico
En combates muy igualados, los gam-jeom pueden ser decisivos. Un luchador técnicamente inferior puede ganar un combate si el rival acumula varias penalizaciones. Por eso, la disciplina táctica y el control de las emociones son tan importantes como la habilidad técnica en el taekwondo de alto nivel.