El taekwondo es conocido mundialmente por la variedad y espectacularidad de sus patadas. Es la técnica central del deporte: la mayoría de los puntos en competición se consiguen con el pie, no con el puño.
Las superficies de contacto válidas
Para que una patada sea válida, el impacto debe realizarse con el empeine (dorso del pie) o con el filo exterior del pie. Golpear con el talón, la planta o el tobillo no es una técnica válida según el reglamento.
Patadas directas al tronco
La patada directa más común es la patada frontal o bandal chagi (patada circular), que impacta en el chaleco electrónico. Vale 2 puntos. La clave es que el pie llegue con suficiente fuerza para activar los sensores del chaleco.
Patadas directas a la cabeza
Impactar en el casco electrónico con una patada directa vale 3 puntos. Requiere mayor precisión, alcance y flexibilidad que las patadas al tronco, lo que explica su mayor valoración.
Las patadas giratorias: la esencia del espectáculo
Cualquier patada ejecutada con un giro de 180° o más antes del impacto recibe una bonificación de 2 puntos adicionales:
- Patada giratoria al tronco: 2 + 2 = 4 puntos
- Patada giratoria a la cabeza: 3 + 2 = 5 puntos
El giro debe ser completo antes del contacto. Técnicas habituales son el dollyo chagi giratorio, el naeryo chagi giratorio y el twio naeryo chagi (patada en tijera saltada).
Patadas prohibidas
El reglamento prohíbe expresamente:
- Patadas por debajo del cinturón: a las piernas, rodillas o zona genital.
- Patadas a la espalda: el competidor debe atacar de frente.
- Golpes de rodilla: solo el pie puede ser superficie de ataque.
Cualquiera de estas infracciones se penaliza con un gam-jeom, que suma 1 punto al marcador del rival.