El reglamento del taekwondo olímpico define con precisión qué técnicas están prohibidas. Conocer estas restricciones es clave para entender por qué los árbitros detienen el combate y aplican penalizaciones en determinados momentos.
Golpes a la espalda
Está prohibido atacar la zona de la espalda, la columna vertebral y la zona lumbar del rival. El combate en taekwondo es siempre de frente. Si un luchador da la espalda, el rival debe esperar a que se gire; no puede aprovechar esa situación para golpear. Esta prohibición responde a motivos de seguridad: los golpes en la columna pueden causar lesiones muy graves.
Patadas y golpes por debajo del cinturón
Está completamente prohibido atacar cualquier zona situada por debajo del cinturón: muslos, rodillas, espinillas y zona genital. Esta restricción afecta tanto a las patadas como a los puñetazos. Su incumplimiento provoca un gam-jeom directo.
El puñetazo a la cabeza
Aunque el puño es una técnica permitida en taekwondo, solo puede utilizarse en el tronco. Golpear la cabeza con el puño está prohibido y se penaliza de inmediato con gam-jeom.
Los agarres y el cuerpo a cuerpo
El taekwondo no permite el cuerpo a cuerpo. Están prohibidos:
- Agarrar al rival por la ropa, el cuerpo o cualquier extremidad.
- Empujar al rival con los brazos extendidos.
- Enganchar el pie o la pierna del rival.
- Hacer clinch o mantener contacto prolongado con el rival.
Atacar a un rival en el suelo
Si un luchador cae al suelo, el árbitro detiene el combate de inmediato. Atacar a un rival caído está terminantemente prohibido y puede conllevar una sanción grave, incluyendo la descalificación del combate.
Conducta antideportiva
Además de las técnicas, el reglamento prohíbe cualquier comportamiento irrespetuoso: insultar al rival, al árbitro o al público, o realizar gestos despectivos. Estos comportamientos se penalizan con kyong-go o gam-jeom dependiendo de la gravedad.