Aunque el taekwondo es principalmente un deporte de patadas, el puñetazo también forma parte de su reglamento. Sin embargo, su uso está mucho más limitado que en otros deportes de combate, y su valoración en puntos es la más baja de todas las técnicas válidas.
La técnica permitida
En taekwondo olímpico solo está permitido el puñetazo recto ejecutado con los dos nudillos delanteros de la mano cerrada. No están permitidas las palmas abiertas, los ganchos ni los uppercuts. El golpe debe ser limpio y directo.
Solo al tronco
El puñetazo únicamente puede dirigirse al chaleco electrónico, que cubre la zona del tronco. Golpear con el puño en la cabeza está terminantemente prohibido y se penaliza con un gam-jeom (1 punto para el rival). Tampoco se puede golpear por debajo del cinturón.
Valor en puntos
Un puñetazo válido que supere el umbral de fuerza del sensor del chaleco vale 1 punto. Es la técnica menos valorada del deporte, lo que refleja la filosofía del taekwondo: las piernas son el arma principal. A efectos prácticos, muchos luchadores de élite apenas usan el puñetazo ofensivamente.
Uso táctico del puñetazo
A pesar de su menor puntuación, el puñetazo tiene valor táctico en la competición de alto nivel:
- Mantener la distancia con el rival y evitar que se acerque demasiado.
- Abrir el chaleco del rival para facilitar la llegada de una patada posterior.
- Combinaciones rápidas de puño y patada que sorprenden al oponente.
- Interrumpir el ritmo del rival cuando intenta lanzar una técnica.
En resumen, el puñetazo es una herramienta complementaria; el protagonismo siempre lo tienen las patadas, especialmente las giratorias a la cabeza.