La estructura del combate de taekwondo es sencilla pero requiere una gestión física y táctica muy precisa. Tres asaltos cortos e intensos que pueden terminar en un instante si llega el KO, o alargarse hasta la emoción de la prórroga.
La estructura básica: tres asaltos
Un combate de taekwondo olímpico consta de tres asaltos (rounds) de 2 minutos de duración cada uno. El tiempo corre de forma continua: el cronómetro no se detiene cuando el árbitro separa a los luchadores para corregir una posición, excepto en los casos previstos por el reglamento.
El descanso entre asaltos
Entre el primer y el segundo asalto, y entre el segundo y el tercero, hay un descanso de 1 minuto. Durante este tiempo:
- Los luchadores se dirigen a su esquina asignada.
- El entrenador puede dar instrucciones y proporcionar agua.
- El equipo médico solo puede acceder si hay una lesión que lo justifique.
- El árbitro comprueba el equipamiento antes de reanudar.
Cuándo se detiene el cronómetro
El árbitro puede ordenar la detención del cronómetro únicamente en estas situaciones:
- Lesión de un luchador que requiere atención médica.
- Revisión de vídeo solicitada por el entrenador (instant replay).
- Problema técnico con el equipamiento electrónico.
El resto de paradas (separar a los luchadores, reposicionarlos, aplicar penalizaciones) no detienen el cronómetro.
El cuarto round: el golden point
Si al final del tercer asalto el marcador está igualado, se disputa un cuarto round de golden point con una duración máxima de 1 minuto. La diferencia respecto a los asaltos normales es que el primer punto que se anote —por técnica o por gam-jeom del rival— pone fin al combate de inmediato. Si nadie puntúa en ese minuto, el ganador se decide por la tarjeta dorada.