El taekwondo es un arte marcial de origen coreano que desde los Juegos Olímpicos de Seúl 1988 forma parte del programa olímpico. Sus combates son rápidos, explosivos y técnicamente exigentes. Aquí tienes todo lo que necesitas saber para entenderlos.
El área de competición
Los combates se disputan sobre un tapiz cuadrado de 8 × 8 metros. Salir del área durante el combate está penalizado, y hacerlo repetidamente puede conllevar la pérdida de puntos mediante el sistema de gam-jeom.
Duración del combate
Un combate olímpico se divide en tres asaltos de 2 minutos de duración cada uno, separados por un descanso de 1 minuto. El tiempo corre de forma continua; el árbitro puede detener el cronómetro únicamente en casos de lesión o revisión por vídeo.
El equipamiento obligatorio
Los competidores visten el dobok, el uniforme tradicional blanco del taekwondo. Además, en competición oficial es obligatorio llevar:
- Chaleco electrónico (hogu): registra los impactos en el tronco.
- Casco electrónico: registra los impactos en la cabeza.
- Protectores de brazos y piernas.
- Espinilleras y protectores de pies.
- Protector bucal y protector inguinal.
El objetivo
El objetivo principal es acumular más puntos que el rival golpeando las zonas válidas con las técnicas permitidas. Los puntos se obtienen con patadas al tronco, patadas a la cabeza y puñetazos al tronco. Si un competidor consigue un KO —el rival cae y no se recupera en 10 segundos— gana el combate de inmediato, independientemente de la puntuación.
Cómo se determina el ganador
Gana quien tenga más puntos al final de los tres asaltos. Si hay empate, se disputa el golden point: una prórroga de un minuto en la que el primer punto anotado decide el vencedor. Si nadie puntúa, gana el luchador que haya recibido menos penalizaciones (tarjeta dorada).