El Campeonato Mundial de Tchoukball es el escaparate más importante del crecimiento global del deporte. Edición tras edición, el número de selecciones participantes ha ido aumentando, y las últimas ediciones han establecido récords de participación que reflejan el trabajo de expansión internacional que la FITB lleva realizando desde su fundación en 1971.
El crecimiento a lo largo de las décadas
En las primeras ediciones del campeonato mundial, el número de selecciones participantes era modesto: principalmente los países europeos donde el tchoukball ya tenía cierta tradición —Suiza, Gran Bretaña, Francia, Bélgica— y las primeras selecciones asiáticas que empezaban a sumarse a la competición internacional.
Con el paso de los años y la expansión progresiva del tchoukball hacia nuevas regiones, el número de países participantes fue creciendo de manera sostenida. Las selecciones asiáticas se multiplicaron con la incorporación de Singapur, Macao, Hong Kong, Malasia y otros países. El tchoukball llegó también a América, África y Oceanía, donde federaciones nacionales emergentes empezaron a desarrollar el deporte y a preparar selecciones para la competición internacional.
Los cinco continentes representados
Uno de los hitos del desarrollo del tchoukball mundial es haber conseguido representación de los cinco continentes en el campeonato mundial. Aunque el nivel de las selecciones de las regiones menos desarrolladas es todavía modesto comparado con los equipos de Europa y Asia, su presencia en el mundial es en sí misma un logro importante que refleja la vocación global del deporte.
Europa: Suiza, Gran Bretaña, República Checa, Francia, Bélgica, España y otros países europeos participan regularmente en el mundial, con el campeonato europeo como clasificatorio previo.
Asia: Taiwán, Singapur, Macao, Hong Kong, Malasia y otros países asiáticos forman el contingente de mayor nivel competitivo tras las selecciones taiwanesas.
América: el tchoukball ha llegado a varios países de América del Norte, Central y del Sur, con federaciones emergentes que participan en el mundial con el objetivo de aprender y desarrollar el deporte en sus respectivos países.
África: algunos países africanos han incorporado el tchoukball a su oferta deportiva, especialmente en contextos educativos donde el bajo costo de equipamiento lo hace especialmente accesible.
Oceanía: Australia y Nueva Zelanda cuentan con federaciones de tchoukball activas y participan en las competiciones mundiales.
Por qué el tchoukball crece en países en desarrollo
El tchoukball tiene varias características que lo hacen especialmente atractivo para países con recursos deportivos limitados. El equipamiento necesario es sencillo y barato: un trampolín y un balón son suficientes para empezar a practicar. El campo puede ser cualquier superficie plana sin necesidad de instalaciones especializadas. Y las reglas son lo suficientemente simples como para que un profesor de educación física sin formación específica previa pueda enseñarlas a sus alumnos.
Estas características lo convierten en un deporte ideal para programas de desarrollo deportivo en países con presupuestos limitados, lo que explica el crecimiento de la participación en regiones del mundo donde el deporte de equipo convencional requiere infraestructuras que no siempre están disponibles.
El récord como proyecto en curso
El récord de mayor participación en un campeonato mundial de tchoukball no es una marca histórica fija: es un proyecto en construcción permanente. Cada nueva edición del mundial aspira a superar a la anterior en número de selecciones participantes, y la tendencia de las últimas décadas indica que ese objetivo es perfectamente alcanzable en el corto y medio plazo.