Deporteka
🎯

Tejo

El tejo es el deporte nacional de Colombia, un juego de precisión con raíces indígenas muisca en el que se lanza un disco metálico para hacer explotar mechas de pólvora colocadas alrededor de un anillo de arcilla.

El tejo se lanzaba originalmente con discos de oro puro

Antes de que los españoles llegaran a Colombia, los muisca lanzaban discos de oro macizo en el juego del turmequé, el precursor del tejo. Estos discos tenían un significado ritual además de lúdico, y su sustitución por hierro fue uno de los efectos de la conquista.

El tejo se lanzaba originalmente con discos de oro puro tejo oro muiscadiscos oro turmequéhistoria tejo oromuisca oro tejo

Imagina jugar al tejo con discos de oro macizo. Para un observador moderno, la idea parece absurda: el oro es uno de los materiales más caros del mundo, y arrojar barras de oro a un cajón de arcilla sería un despilfarrador espectáculo de riqueza. Pero para los muisca que practicaban el turmequé en la Sabana de Bogotá, esta acción no tenía nada de extravagante. Era perfectamente natural, porque su relación con el oro era radicalmente distinta a la nuestra.

El oro en la cosmovisión muisca

Para los muisca, el oro no era ante todo un metal precioso con valor de cambio. Era un material sagrado, vinculado al sol —la deidad más importante de su panteón— y portador de energía espiritual. Los muisca extraían, fundían y trabajaban el oro con una maestría técnica extraordinaria, pero no para acumularlo como riqueza: lo usaban en ofrendas, en ceremonias, en objetos rituales destinados a los dioses.

El Museo del Oro de Bogotá conserva miles de piezas de orfebrería muisca que ilustran esta cosmovisión. No son objetos de lujo cotidiano: son instrumentos ceremoniales, ofrendas votivas, elementos de un sistema religioso que encontraba en el metal brillante un puente entre el mundo humano y el divino.

Los discos del turmequé

En este contexto, el uso de discos de oro en el turmequé no era un derroche sino un acto de devoción. Lanzar el disco de oro hacia la tierra —hacia el cajón de arcilla con su diana central— podía tener el significado simbólico de ofrenda: el oro volvía a la tierra de la que procedía, en un gesto que honraba al sol y a las deidades muisca.

Las crónicas de los conquistadores españoles que llegaron al territorio muisca en 1537 describieron el juego con fascinación y cierta incomprensión. Veían a los indígenas lanzar objetos de oro —el material que los españoles habían venido a buscar— como si fueran simples piedras de juego. Esta diferencia de percepciones dice más sobre las dos culturas que cualquier análisis histórico formal.

La conquista y la desaparición del oro

Con la llegada de los españoles y la colonización del Nuevo Reino de Granada, el oro muisca pasó a manos de los conquistadores de una forma masiva. Los metales preciosos que los muisca habían trabajado durante siglos —y que para ellos tenían ante todo un valor sagrado— fueron fundidos y enviados a España como moneda o como riqueza colonial.

En este contexto de despojo del oro muisca, es prácticamente seguro que los discos utilizados en el turmequé fueron reemplazados por materiales alternativos. El hierro fundido, mucho más abundante y sin el valor simbólico o económico del oro, era el sustituto natural y funcional. El disco de hierro de 750 gramos que se usa en el tejo moderno es, en cierta medida, el heredero directo de aquellos discos de oro que los muisca lanzaban en la Sabana de Bogotá hace siglos.

Un vínculo con el pasado

Cada vez que un jugador colombiano lanza su disco de hierro hacia el cajón de arcilla, repite inconscientemente un gesto que tiene más de cuatrocientos años de historia documentada y probablemente siglos más de práctica antes de la llegada de los europeos. El material ha cambiado, el nombre ha cambiado, las reglas han evolucionado, pero el gesto esencial —lanzar un disco circular hacia una diana de arcilla— es el mismo que hacían los muisca cuando la Sabana de Bogotá era su hogar.

Preguntas frecuentes

¿Los muisca realmente lanzaban discos de oro al jugar al tejo?
Sí. Las crónicas de los conquistadores españoles describen cómo los muisca practicaban un juego de lanzamiento de discos de oro. El oro era para los muisca un material sagrado, no un indicador de riqueza económica como lo era para los europeos, por lo que su uso en un juego ritual tenía un significado completamente diferente al que podría interpretarse desde una perspectiva occidental.
¿Por qué se sustituyó el oro por hierro en el tejo?
La sustitución se debió a la colonización española. El acceso de la población indígena y mestiza al oro se redujo drásticamente con la conquista, que extrajo masivamente el metal precioso para enviarlo a España. El hierro fundido era un material mucho más accesible y funcional para el juego.
¿Se conserva algún disco de oro del turmequé muisca?
No se han identificado discos de tejo de oro muisca en los museos colombianos. La mayoría de los objetos de oro muisca que se conservan son piezas de orfebrería ceremonial —figuras, pectorales, tunjos— no específicamente discos de juego. El Museo del Oro de Bogotá tiene la colección más importante de orfebrería muisca del mundo.

Más curiosidades del Tejo

Más sobre este deporte