El agarre penhold es uno de los elementos más identitarios del tenis de mesa asiático y un ejemplo fascinante de cómo una técnica aparentemente limitada puede convertirse en un arma extremadamente eficaz con el entrenamiento adecuado. Durante décadas, los jugadores chinos con penhold dominaron el tenis de mesa mundial, y nombres como Zhuang Zedong, Guo Yuehua o Wang Hao son sinónimos de una forma de jugar explosiva y cercana a la mesa que el penhold facilita de manera natural. La capacidad de girar la muñeca con libertad y ejecutar golpes de derecho desde cualquier posición es la ventaja más vistosa de este agarre.
La historia del penhold en el tenis de mesa está íntimamente ligada a la evolución táctica del deporte. Cuando el juego era más corto y cercano a la mesa, el penhold era perfectamente adaptado. Pero conforme el loop alejó el juego de la mesa y el revés ofensivo se convirtió en tan importante como el derecho, el penhold clásico empezó a mostrar sus limitaciones. La respuesta de los entrenadores chinos fue el desarrollo del Reverse Backhand Penhold, una técnica que permite usar la parte trasera de la pala para ejecutar golpes de revés potentes. Wang Hao llevó esta técnica a su máxima expresión y fue subcampeón olímpico en tres ocasiones (2004, 2008, 2012) usando penhold con RBP.
En la actualidad, el penhold sigue siendo común en los sistemas de formación de China y Corea, donde muchos niños lo aprenden como primer agarre. Pero a nivel élite, la mayoría de los nuevos talentos adoptan el shakehand por su mayor versatilidad en el juego moderno alejado de la mesa. Los pocos jugadores de penhold que llegan al circuito senior de alto nivel suelen tener características atléticas y técnicas excepcionales que compensan las limitaciones del agarre. Su presencia en los torneos internacionales añade diversidad y variedad táctica a un deporte que de otro modo tendería a la homogeneidad técnica.