El agarre shakehand es el dominante en el tenis de mesa occidental y el más utilizado por los jugadores europeos y americanos que han llegado a los primeros puestos del ránking mundial. Su popularidad se debe tanto a su naturalidad inicial como a su versatilidad táctica: permite jugar con el derecho y el revés con fluidez, cambiar el ángulo de la pala fácilmente y ejecutar toda la gama de golpes del juego moderno sin restricciones significativas. Los principales campeones mundiales no asiáticos —como Timo Boll, Vladimir Samsonov o Hugo Calderano— usan el shakehand en sus distintas variantes.
El shakehand existe en dos variantes principales: el deep shakehand (o backhand shakehand), donde el pulgar presiona el lado del revés de la pala, y el shallow shakehand, donde el pulgar reposa más cerca del mango. El deep shakehand ofrece más control en el revés pero limita algo la libertad de muñeca en el derecho; el shallow shakehand hace lo contrario. Muchos jugadores europeos usan un agarre intermedio y ajustan la posición del pulgar según el golpe que van a ejecutar, aunque esto requiere tiempo para automatizarse hasta el punto de no suponer un proceso consciente durante el juego.
La elección entre shakehand y penhold es una de las primeras decisiones que toma un jugador cuando aprende tenis de mesa, y tiene implicaciones duraderas en el desarrollo de su juego. Los entrenadores con experiencia en ambas culturas técnicas suelen recomendar el shakehand a jugadores que empiezan sin experiencia previa, mientras que en los países asiáticos con tradición de penhold (China, Corea, Japón) la elección depende también del contexto cultural y de los modelos que el jugador ha visto practicar desde pequeño. Cambiar de agarre una vez que se ha desarrollado un nivel significativo es extremadamente difícil y rara vez se hace en la práctica.