La pala de tenis de mesa, también llamada raqueta, es el elemento más personal del equipamiento. A diferencia de otros deportes, el jugador puede elegir y personalizar su pala dentro de los límites del reglamento. Sin embargo, hay requisitos que son absolutamente obligatorios.
Estructura de la pala
Una pala de tenis de mesa tiene dos partes:
- La hoja (blade): la parte de madera que forma el cuerpo rígido de la pala. Debe estar hecha principalmente de madera, aunque puede contener capas de fibra de carbono u otros materiales compuestos.
- Las gomas (rubbers): las capas de material que recubren las dos caras de la hoja. Son las que dan el efecto y la velocidad al golpe.
El requisito de los dos colores: rojo y negro
Esta es la regla más visible y más importante sobre la pala: las dos caras deben tener colores diferentes, y esos colores deben ser rojo y negro.
La razón es táctica y de fair play: como cada cara puede tener una goma diferente (con propiedades distintas), el receptor debe poder saber qué cara está usando el sacador para leer correctamente el efecto de la pelota. Si ambas caras fueran del mismo color, sería imposible saberlo.
Tipos de goma
Dentro de los límites del reglamento, existen varios tipos de goma:
| Tipo | Características |
|---|---|
| Pips cortos hacia dentro (inverted) | La más habitual. Da mucho spin y velocidad. |
| Pips cortos hacia afuera (short pips) | Menos spin, golpes más rápidos y planos. |
| Pips largos (long pips) | Revierte o absorbe el efecto. Difícil de leer. |
| Anti-spin (anti) | Absorbe casi todo el efecto. Muy defensiva. |
Homologación ITTF
Para competiciones oficiales, las gomas deben estar en la lista aprobada por la ITTF. Esta lista se actualiza regularmente. Las hojas también tienen sus propios criterios, aunque la regulación de las gomas es más estricta.
Antes de cada partido oficial, los jugadores están obligados a mostrar sus palas al árbitro para verificar que cumplen el reglamento. El árbitro comprueba que las gomas tienen el sello ITTF y que los colores son correctos.
El grosor de la goma
El reglamento fija un grosor máximo para la capa de goma (incluida la esponja o sponge interior): 4 mm en total. Las gomas más gruesas dan más potencia y efecto, pero reducen el control.
Dañar o alterar la goma
Está prohibido alterar la goma de cualquier forma (con productos químicos, cepillos especiales, etc.) para modificar su comportamiento. En los años 90 era habitual “refrescar” las gomas con disolventes de alta velocidad, pero esta práctica fue prohibida en 2008.