El ataque de revés ha pasado de ser la parte menos temida del arsenal de un jugador a convertirse en una de las armas más peligrosas del tenis de mesa moderno. En el circuito internacional, y también en las ligas españolas, el backhand ofensivo ya no es un recurso secundario: jugadores como Fan Zhendong o Timo Boll han demostrado que el lado izquierdo puede ser tan o más destructivo que el derecho. Dominar el ataque con el revés amplía enormemente las opciones ofensivas y evita ser explotado por rivales que buscan el backhand como zona débil.
El flick de revés: el ataque corto
El flick de revés es el primer ataque de backhand que todo jugador debe aprender. Se usa para responder a saques cortos o pelotas que botan cerca de la red en el lado del backhand. La técnica consiste en avanzar el codo sobre la mesa, acercar la pala a la pelota y ejecutar un movimiento rápido de antebrazo y muñeca hacia arriba y adelante. El movimiento es compacto, sin swing largo: la potencia viene de la aceleración del antebrazo y la muñeca en los últimos centímetros.
El punto de contacto en el flick debe estar en el pico de la trayectoria de la pelota o justo después, cuando está bajando ligeramente. Golpear demasiado pronto, cuando la pelota está subiendo, hace que salga hacia arriba. Demasiado tarde y la pelota ya está baja, lo que complica mantener la dirección.
El topspin de backhand desde media distancia
A diferencia del flick, el topspin de backhand completo se ejecuta desde una posición ligeramente alejada de la mesa, con más preparación y swing. El codo se mantiene cerca del cuerpo, la pala baja a la altura de la cadera y el movimiento va de abajo hacia arriba y adelante con aceleración de antebrazo. La rotación de cadera, aunque más limitada que en el forehand, contribuye a la potencia del golpe.
Este golpe es muy efectivo contra pelotas de media altura sin efecto o con topspin del rival, donde se puede construir un intercambio ofensivo desde el backhand sin necesidad de cambiar al forehand.
El contraataque de backhand
El contraataque de backhand, también llamado contratopspin de revés, se usa cuando el rival ataca con topspin y el jugador decide responder con agresividad en lugar de bloquear. Requiere cerrar el ángulo de la pala (más perpendicular a la mesa que en el topspin normal) y acelerar hacia adelante y ligeramente hacia arriba. La ventaja es que reduce el tiempo de reacción del rival; el riesgo es mayor que el bloqueo porque el margen de error es más estrecho.
Variantes para ganar puntos directos
Para ganar puntos directos desde el backhand, las variantes más efectivas son el ataque a la esquina izquierda del rival (paralelo largo de backhand), el ataque al cuerpo entre el forehand y el backhand del oponente, y el ataque cruzado al forehand del rival para sacarle de posición. La dirección del ataque de backhand es más limitada que la del forehand, por lo que la variación de velocidad y efecto es clave para sorprender al rival.
Ejercicios para desarrollar el ataque de backhand
El ejercicio más clásico es el intercambio de backhand a backhand: ambos jugadores hacen topspin o flick de backhand en diagonal de forma continua, aumentando progresivamente la velocidad. Otro ejercicio efectivo es el patrón 2-1: el entrenador o compañero lanza dos pelotas al backhand y una al forehand, alternando. Esto obliga al jugador a atacar con el backhand en situaciones donde el instinto sería esperar al forehand.