El topspin de revés es uno de los golpes más vistosos y efectivos del tenis de mesa contemporáneo. Durante años se consideró secundario respecto al topspin de forehand, pero el tenis de mesa europeo y asiático de las últimas décadas ha demostrado que el backhand topspin puede ser tan devastador como cualquier golpe del repertorio. Aprenderlo correctamente implica entender qué lo diferencia mecánicamente del topspin de derecha y cómo adaptar la postura y la rotación del cuerpo a las particularidades del lado izquierdo.
Diferencias con el topspin de forehand
La diferencia principal entre ambos golpes es la geometría del cuerpo. En el forehand, el brazo se mueve abriendo el cuerpo hacia el lado dominante. En el backhand, el brazo cruza frente al cuerpo de dentro hacia afuera. Esto limita ligeramente la amplitud del swing, por lo que la aceleración de muñeca y el giro de antebrazo cobran una importancia aún mayor. El backhand topspin es técnicamente más compacto pero igualmente explosivo cuando se ejecuta bien.
Posición de inicio y carga
Para el topspin de backhand, el brazo se flexiona con el codo cerca del cuerpo y la pala apuntando ligeramente hacia abajo y hacia el lateral izquierdo del cuerpo. El hombro izquierdo (para diestros) no se gira hacia atrás como en el forehand; en su lugar, es la cadera la que hace una pequeña rotación hacia la izquierda para crear tensión muscular. Las piernas ligeramente flexionadas y el peso equilibrado son fundamentales para mantener la estabilidad.
El punto de contacto
El punto de contacto en el backhand topspin está frente al cuerpo, ligeramente a la izquierda del eje central. Golpear la pelota cuando ya está demasiado a la izquierda o demasiado lejos del cuerpo hace perder control y potencia. El mejor momento para impactar es cuando la pelota está en el punto máximo de su trayectoria tras el bote o ligeramente en bajada, lo que da tiempo suficiente para preparar el golpe sin apresurarse.
Rotación de cadera y aceleración de antebrazo
Aunque la amplitud del movimiento de brazo en el backhand es menor, la rotación de cadera y la aceleración del antebrazo compensan esa limitación. En el momento del impacto, la cadera rota ligeramente hacia la derecha (para diestros), lo que permite que el brazo acelere de abajo hacia arriba de forma más explosiva. El antebrazo se extiende hacia adelante y arriba mientras la muñeca hace un pequeño giro hacia arriba que da el toque final de efecto a la pelota.
El ángulo de pala en el backhand topspin
Al igual que en el forehand, el ángulo depende del efecto que trae la pelota. Contra corte (backspin), la pala debe estar más abierta para rozar la pelota hacia arriba con más fuerza. Contra pelota sin efecto o con topspin, el ángulo se cierra y el golpe es más horizontal. Una pala cerrada en exceso manda la pelota a la red; demasiado abierta y sale sin control hacia arriba.
Variantes: el topspin de backhand rápido
Además del topspin clásico de revés, existe una variante más rápida y compacta que se usa cerca de la mesa cuando no hay tiempo para preparar un swing completo. En este caso, el movimiento es más de antebrazo y muñeca, con muy poca rotación de hombro. Es el golpe preferido para contraatacar topspins rivales desde el backhand sin retroceder de la mesa.
Ejercicios de entrenamiento
El ejercicio más efectivo para desarrollar el backhand topspin es el intercambio cruzado de backhand: ambos jugadores hacen topspin desde el lado del backhand en diagonal hacia el backhand del rival, de forma continua. Empieza con pelotas sin efecto lanzadas por un compañero y avanza hacia el intercambio real. En los clubs españoles es habitual dedicar al menos un tercio del entrenamiento técnico al backhand para equilibrar el juego en ambos lados.