El tie-break es uno de los momentos más emocionantes del tenis. Se juega cuando un set llega a un empate de 6-6 y sirve para decidir el ganador sin alargar el partido indefinidamente. Tiene sus propias reglas de puntuación y de saque, distintas al resto del partido.
Por qué existe el tie-break
Antes de que existiera el tie-break, los sets podían alargarse hasta marcadores como 24-22 o incluso más. El caso más extremo de la historia fue el set de Isner contra Mahut en Wimbledon 2010, que terminó 70-68 antes de que el tie-break fuera obligatorio en ese último set. El tie-break se creó para poner un límite razonable a la duración de los sets.
Cuándo se disputa
El tie-break se juega cuando el marcador de games llega a 6-6 en cualquier set (con la excepción de algunos torneos en el set decisivo, donde se aplican reglas especiales).
Cómo se cuentan los puntos
En el tie-break los puntos ya no son 15, 30, 40: se cuentan de forma ordinal, 1, 2, 3, 4…. El primero en llegar a 7 puntos con al menos 2 de ventaja gana el tie-break y el set (con marcador de set 7-6).
Si se llega a 6-6 dentro del propio tie-break, se sigue jugando hasta que alguien tenga 2 puntos de diferencia.
El orden del saque
El saque en el tie-break sigue un orden especial:
- El jugador que le corresponde sacar en ese momento saca el primer punto
- A partir de ahí, el saque cambia cada 2 puntos
- El primero en sacar lo hace una sola vez; el siguiente saca dos veces, y así sucesivamente
Cambios de lado
Durante el tie-break los jugadores cambian de lado de pista cada 6 puntos. Esto garantiza que ambos jueguen en condiciones similares con respecto al sol, el viento y otros factores ambientales.
El tie-break en el marcador final
Cuando un set se decide por tie-break, el marcador refleja el resultado del set como 7-6. El resultado exacto del tie-break suele indicarse entre paréntesis: 7-6 (4) significa que el perdedor obtuvo 4 puntos en el tie-break.