El tenis es uno de los deportes con más historia y seguimiento del mundo. Antes de profundizar en reglas concretas, conviene entender la estructura general del juego: el escenario donde se juega, quiénes participan y cuál es el objetivo.
El campo de juego
La pista de tenis es un rectángulo dividido por una red en dos mitades iguales. Puede tener distintas superficies: tierra batida (arcilla), hierba o pista dura (cemento o material sintético). Cada superficie tiene características propias que afectan al bote de la bola y al estilo de juego.
Dentro de la pista hay varias zonas marcadas:
- Las líneas de fondo: delimitan el final del campo en cada lado
- Las líneas de saque: delimitan los cuadros de servicio
- El pasillo lateral: la franja extra que solo se usa en dobles
- La red: divide el campo y mide 91,4 cm en el centro
Los jugadores
En individuales se enfrentan dos jugadores, uno por lado. En dobles juegan cuatro, dos por cada lado, y los jugadores se turnan para golpear la bola. El dobles mixto enfrenta a parejas formadas por un hombre y una mujer.
El objetivo del juego
Ganar en tenis requiere superar tres niveles:
- Puntos: la unidad mínima. Se acumulan para ganar games.
- Games: hay que ganar al menos 6, con diferencia de 2, para ganar un set.
- Sets: hay que ganar el número de sets establecido para ganar el partido.
Se gana un punto cuando el rival no puede devolver la bola dentro del campo, cuando la bola bota dos veces antes de que el rival la golpee, o cuando el rival comete una falta (red, fuera, saque incorrecto…).
Superficies y torneos
El tenis se juega en distintas superficies a lo largo del año, lo que se conoce como el circuito ATP (masculino) y WTA (femenino). Los cuatro torneos más importantes, llamados Grand Slams, son: el Abierto de Australia (pista dura), Roland Garros (tierra batida), Wimbledon (hierba) y el US Open (pista dura).