Los Juegos Mundiales ofrecen al tiro con arco compuesto y al arco desnudo el escenario de mayor prestigio fuera del Campeonato del Mundo. En un deporte donde la modalidad olímpica (recurvo) acapara toda la atención mediática, los Juegos Mundiales representan la cita más importante para los arqueros que practican las disciplinas no olímpicas.
Los Juegos Mundiales: un olimpismo alternativo
Los Juegos Mundiales nacieron en 1981 como respuesta a la necesidad de dar un escaparate de competición a deportes y disciplinas que no tenían representación en los Juegos Olímpicos. Organizados por la International World Games Association (IWGA) y reconocidos por el Comité Olímpico Internacional, los Juegos Mundiales acogen entre 30 y 35 deportes en cada edición, con participación de atletas de más de 100 países.
El evento se celebra cada cuatro años, un año después de los Juegos Olímpicos, lo que le permite aprovechar la infraestructura y el interés deportivo del ciclo olímpico. Sus ediciones se han celebrado en ciudades como Santa Clara, Londres, Lahti, Akita, Duisburg, Cali, Wroclaw, Birmingham y, próximamente, Chengdu en 2025.
El arco compuesto en los Juegos Mundiales
El arco compuesto es la modalidad estrella del tiro con arco en los Juegos Mundiales. Técnicamente superior en términos de precisión al arco recurvo (gracias al sistema de poleas), el compuesto produce puntuaciones casi perfectas en los mejores arqueros del mundo, lo que convierte las competiciones en duelos de una precisión milimétrica.
El programa de tiro con arco en los Juegos Mundiales incluye:
- Individual masculino y femenino de arco compuesto
- Equipos masculino y femenino de arco compuesto
- Equipo mixto de arco compuesto
- Individual de arco desnudo (barebow) masculino y femenino en algunas ediciones
Las distancias de competición son las mismas que en el Campeonato del Mundo: 50 metros para el compuesto, con dianas de 80 cm y zona de 10 interior de 8 cm.
Los grandes países del arco compuesto
El arco compuesto tiene un mapa de poder diferente al del recurvo. Estados Unidos ha sido históricamente la gran potencia del compuesto: los atletas americanos han dominado los palmareses mundiales durante décadas, con figuras como Reo Wilde, Braden Gellenthien y Paige Pearce entre los más laureados.
México también tiene una tradición sólida en arco compuesto, especialmente en categoría femenina. Europa, a través de países como Dinamarca, Francia, Italia e Irlanda, ha ido desarrollando escuelas de alto rendimiento que desafían el dominio americano. Corea del Sur, tan dominante en recurvo, ha invertido también en el compuesto y cuenta con arqueros de élite en esa modalidad.
El barebow: el tiro más puro
El arco desnudo (barebow) es la modalidad más técnica y minimalista del tiro con arco competitivo. Los arqueros utilizan un arco recurvo básico sin ningún accesorio: ni estabilizadores, ni botón de presión, ni contrapeso. La puntería se realiza con la flecha como referencia, usando el ojo y la percepción propioceptiva del arquero.
Esta modalidad exige años de práctica para desarrollar una técnica consistent. Italia ha sido históricamente el país más fuerte en barebow, con arqueros como Sergio Pagni y Elisa Roner acumulando títulos mundiales. La modalidad tiene un seguimiento fiel dentro de la comunidad arquera y está ganando popularidad en países con tradición de tiro con arco tradicional o instintivo.
Los Juegos Mundiales como trampolín hacia los Juegos Olímpicos
Históricamente, los Juegos Mundiales han servido como plataforma para que deportes aspiren a la inclusión olímpica. El tiro con arco recurvo ya tiene esa representación, pero la comunidad del arco compuesto trabaja para que su modalidad sea también considerada por el COI. Los argumentos son sólidos: el nivel competitivo es altísimo, la participación mundial es amplia y el espectáculo visual de un tirador de élite perfeccionando su técnica tiene un atractivo indudable para cualquier aficionado al deporte de precisión.