El tiro con arco olímpico ha evolucionado en las últimas décadas hacia un formato de competición más dinámico y espectacular. El sistema de eliminación directa y los shoot-offs han transformado lo que antes era una competición de larga duración en encuentros cara a cara de alta tensión.
El formato de eliminación directa: tensión máxima
Hasta los años 90, el tiro con arco olímpico se decidía exclusivamente por la suma de puntos en múltiples rondas de clasificación. El formato no producía drama televisivo: el ganador era simplemente quien había sumado más puntos durante horas de competición.
La World Archery Federation introdujo el formato de sets para los Juegos de Londres 2012. En este sistema, los dos arqueros que se enfrentan disputan sets de tres flechas, y el que suma más puntos en cada set gana dos puntos de set. El primero en llegar a seis puntos de set gana el enfrentamiento. Este formato comprime la tensión en encuentros breves y dramáticos.
El shoot-off: una sola flecha decide todo
Cuando un enfrentamiento de eliminación directa queda empatado a cinco puntos de set (5-5), se resuelve con un shoot-off: cada arquero dispara una única flecha, y el que más se acerque al centro gana el enfrentamiento y avanza a la siguiente ronda.
Si las dos flechas caen exactamente a la misma distancia del centro (un empate que es estadísticamente casi imposible pero que ha ocurrido), se mide con un calibrador de precisión para determinar cuál está más cerca del punto central. La tensión de estos momentos de una sola flecha, en los que toda la competición se concentra en un único disparo, es uno de los elementos más dramáticos del deporte.
Las marcas en la diana: evidencia forense del disparo
Una peculiaridad técnica del tiro con arco es la importancia de las marcas que deja la flecha al impactar. Cuando una flecha impacta y sale de la diana (por un golpe de otra flecha, por rebote o por otras razones), los árbitros examinan el agujero dejado en la diana para determinar la puntuación.
Los árbitros utilizan lupas y calibradores para determinar si el agujero de la flecha cruza la línea que separa dos zonas de puntuación. Si el agujero toca aunque sea ligeramente la línea interior, se otorga la puntuación de la zona interior. Este nivel de detalle hace que los árbitros de tiro con arco sean algunos de los más especializados técnicamente de todos los deportes olímpicos.
El arco compuesto: excluido de los Juegos pero dominante en el mundo
El arco compuesto, que usa un sistema de poleas y excéntricas para reducir la fuerza necesaria en el punto de máxima tensión, es el tipo de arco más extendido en el mundo y el que genera las puntuaciones más altas. Sin embargo, no forma parte del programa olímpico.
La razón por la que el Comité Olímpico Internacional mantiene solo el arco recurvo es histórica y estética: el arco recurvo representa mejor la tradición milenaria del tiro con arco, mientras que el compuesto es una tecnología relativamente moderna (se inventó en los años 60). La World Archery Federation lleva décadas intentando incluir el arco compuesto en los Juegos sin éxito.