El 9 de abril de 1896, en el Polígono de Kallithea, a las afueras de Atenas, se disputaron las primeras pruebas olímpicas modernas de tiro. Fue uno de los días más concurridos de aquellos primeros Juegos, con miles de espectadores griegos asistiendo a una disciplina que tenían en gran estima y en la que esperaban brillar.
El programa de tiro en Atenas 1896
Las cinco pruebas de tiro de Atenas 1896 reflejaban perfectamente el perfil del tiro de la época: un deporte dominado por la tradición militar y la práctica civil de clubes. Las distancias eran las mismas que usaban los ejércitos de la época:
- Rifle libre a 300 metros: El presupuesto estrella, la distancia de infantería estándar. Un tirador griego, Pantelis Karasevdas, ganó el oro.
- Rifle militar a 200 metros: Usando el fusil reglamentario del ejército, sin modificaciones. Otro griego, Georgios Orphanidis, se llevó el oro.
- Pistola libre a 50 metros: El estadounidense Sumner Paine ganó el oro, con su hermano John Paine en segundo lugar. Fue la primera vez que dos hermanos ganaron el oro y la plata en la misma prueba olímpica.
- Pistola militar a 25 metros: John Paine ganó el oro, con lo que los hermanos Paine sumaron oro y plata en las dos pruebas de pistola.
- Pistola libre a 25 metros: La quinta prueba, también ganada por tiradores americanos y griegos.
El Polígono de Kallithea
La instalación donde se disputó el tiro de 1896 era modesta para los estándares actuales pero adecuada para la época. El polígono se construyó específicamente para los Juegos y permitió a los espectadores seguir la competición desde zonas acondicionadas. Las dianas eran de papel, y la verificación de los impactos era manual.
A diferencia de los deportes de interior de los Juegos de 1896 (esgrima, gimnasia, lucha), el tiro atrajo a una audiencia de clases medias y altas que tenían tradición de seguir los torneos de tiro en sus países de origen. La prensa griega cubrió la competición con entusiasmo.
Las ausencias notables
Aunque el tiro fue exitoso en 1896, la ausencia de los países con mayor tradición de tiro de competición (Alemania, Suiza, Austria) en las pruebas de rifle se dejó sentir. La logística de desplazar a tiradores con sus armas específicas desde el centro de Europa resultó demasiado compleja para algunos equipos. Esto explica el dominio americano y griego en el programa de 1896.
El tiro con escopeta (trap y skeet) no formaba parte del programa original; se incorporaría más tarde, reflejando la evolución del tiro deportivo hacia modalidades más variadas y espectaculares.
El legado de 1896
La inclusión del tiro en los primeros Juegos Olímpicos modernos estableció un precedente que ha durado hasta hoy. A pesar de las controversias sobre su presencia en el programa olímpico —especialmente en las décadas de 1950 y 1960— el tiro ha sobrevivido como uno de los deportes olímpicos más longevos, presente en casi todas las ediciones de los Juegos modernos. Los 128 años que separan Atenas 1896 de París 2024 hacen del tiro uno de los pilares históricos del olimpismo.