La fosa olímpica (Olympic Trap en inglés) es la modalidad de tiro con escopeta más exigente técnicamente de los Juegos Olímpicos. A diferencia del tiro con rifle o pistola, donde el objetivo es estático, en la fosa el tirador debe interceptar un plato de arcilla que vuela a alta velocidad en una dirección desconocida.
El campo de tiro
El campo de fosa olímpica tiene cinco puestos de tiro en línea, numerados del 1 al 5. Frente a ellos, bajo el suelo, hay una “fosa” con 15 máquinas lanzadoras (tres por puesto), que lanzan los platos a ángulos y alturas diferentes. Cada tirador pasa por los cinco puestos disparando dos platos en cada uno, rotando después de cada turno.
La escopeta de dos cañones
La escopeta de fosa olímpica es una escopeta superpuesta (cañones uno encima del otro) de calibre 12. Cada puesto permite disparar dos cartuchos al mismo plato: el primero en el vuelo inicial y el segundo si el primero falla. En competición olímpica de élite, más del 95% de los platos se rompen con el primer disparo.
El montaje del arma antes del plato
La técnica fundamental de la fosa olímpica es montar el arma antes de ver el plato. El tirador se coloca con la culata apoyada en el hombro, la mejilla sobre la culata (cheek weld), los pies en la posición correcta para cubrir el ángulo probable del plato, y la mirada fija en la zona de salida justo delante de la máquina. Cuando el plato aparece, el tirador ya tiene el arma montada y solo necesita seguir el plato con el cañón.
Montar el arma después de ver el plato consume un tiempo precioso y reduce drásticamente las posibilidades de éxito.
Leer el vuelo del plato
En los primeros metros de vuelo, el tirador identifica el ángulo exacto del plato: izquierda, centro o derecha, y la altura relativa. Esta lectura ocurre en menos de medio segundo y determina todo lo que viene después.
El punto de ruptura
El punto de ruptura es donde el tirador decide interceptar el plato con el disparo. Debe ser suficientemente lejos como para tener tiempo de apuntar, pero no tan lejos que el plato esté ya fuera del alcance efectivo. El plomeo (apuntar ligeramente por delante del plato para compensar su movimiento) es esencial: hay que disparar donde estará el plato, no donde está.
La rotación por los puestos
Cada puesto de tiro presenta un perfil diferente de vuelos posibles. El puesto 1 (extremo izquierdo) recibe sobre todo platos que van hacia la derecha; el puesto 5 (extremo derecho), hacia la izquierda. El puesto 3 (centro) recibe los platos más frontales. Los tiradores aprenden las características de cada puesto para ajustar su posición de espera.