Los foils son la mayor revolución tecnológica de la historia de la vela oceánica. Desde su introducción en los IMOCA 60 a partir de 2015, han transformado la velocidad, la estrategia y los riesgos del deporte de forma irreversible. Entender cómo funcionan es entender por qué el récord del Vendée Globe se redujo en casi 15 días entre 2012 y 2025.
El principio físico: la sustentación hidrodinámica
Un foil funciona exactamente como el ala de un avión, pero sumergido en agua (que es 800 veces más densa que el aire, lo que significa que se necesita mucho menos área de foil para generar la misma sustentación).
El perfil del foil es asimétrico:
- La cara superior (extradós) tiene mayor curvatura.
- La cara inferior (intradós) es más plana.
Cuando el agua fluye sobre el foil en movimiento, tiene que recorrer un camino más largo por el extradós que por el intradós. Según el principio de Bernoulli, donde la velocidad del fluido es mayor la presión es menor. El resultado: mayor velocidad en el extradós → menor presión en el extradós → fuerza neta hacia arriba (sustentación).
En un IMOCA 60, esta sustentación actúa en dirección vertical (levantando el casco) pero también en dirección lateral (reduciendo la deriva del barco). La combinación de ambos efectos es lo que hace los foils tan valiosos en la vela oceánica.
Los tipos de foils: C y L
Los foils de los IMOCA 60 se clasifican según su perfil en sección vertical:
Foils tipo C
Los foils en C tienen una curvatura que recuerda a la letra C: la parte horizontal inferior genera la mayor parte de la sustentación vertical, mientras que la parte más vertical actúa como quilla lateral (reduce la deriva). Los foils tipo C fueron los dominantes en la Generación 2016-2020.
Ventajas: estables en un rango amplio de velocidades y ángulos de viento. Buenos en condiciones variables.
Inconvenientes: menor sustentación máxima que los foils tipo L en condiciones óptimas.
Foils tipo L
Los foils en L tienen una geometría más pronunciada: una parte completamente horizontal (el “pie” de la L) y una parte más vertical. Generan más sustentación vertical que los tipo C en condiciones óptimas, pero son más sensibles a los cambios de velocidad y ángulo.
Ventajas: mayor sustentación vertical, mayor velocidad potencial en condiciones favorables.
Inconvenientes: más difíciles de gestionar, mayor riesgo de pérdida de sustentación brusca (broach o vuelco).
Los barcos de la Generación 2024 utilizan principalmente foils tipo L con refinamientos significativos en el ángulo de entrada y el perfil de la sección.
El sistema de retracción
Los foils de un IMOCA 60 son retráctiles: pueden recogerse dentro del casco cuando no se necesitan (en puerto, en condiciones de poco viento, al pasar aguas poco profundas). El sistema de retracción es hidráulico en todos los diseños modernos:
- Una bomba hidráulica (accionada eléctricamente) genera presión.
- La presión acciona un pistón que mueve el foil por un rail interno.
- El foil pasa de la posición desplegada (extendida lateralmente fuera del casco) a la posición retraída (guardada dentro del casco).
La maniobra de despliegue o recogida de un foil dura entre 30 segundos y 2 minutos según el diseño. En condiciones de emergencia (si el foil toca un objeto sumergido), el sistema tiene una protección de sobre-presión para evitar que se rompa el rail de guía.
Las ganancias de velocidad
El impacto cuantitativo de los foils en la velocidad de los IMOCA 60:
| Parámetro | Sin foils (Gen. 2012) | Con foils (Gen. 2024) |
|---|---|---|
| Velocidad media Vendée Globe | ~15-17 nudos | ~23-25 nudos |
| Velocidad punta registrada | ~25 nudos | ~38-40 nudos |
| Días del ganador del VG | 78 días (Gabart, 2012) | ~64 días (Dalin, 2024) |
| Millas diarias máximas | ~500 millas | ~700+ millas |
La diferencia entre un IMOCA con foils activos y uno sin foils (o con el foil no activo por poco viento) es visible incluso en el tracker de la regata: en condiciones similares de viento, la brecha de velocidad puede ser de 5-8 nudos.
Los riesgos del foiling oceánico
El aumento de velocidad no es gratuito. Los riesgos aumentan de forma no lineal con la velocidad:
Impactos con objetos semisumergidos
A 30 nudos, el impacto contra un contenedor perdido, un tronco o un barco de pesca semisumergido tiene una energía cinética equivalente a una colisión de coche a alta velocidad. Los cascos de carbono, optimizados para mínimo peso, son más vulnerables a estos impactos que los cascos de acero de los barcos convencionales.
Vuelcos (capsize) a alta velocidad
Los foils crean una dinámica de bandazos más pronunciada cuando el viento cambia bruscamente. En condiciones de tormenta, un IMOCA de foiling puede dar la vuelta con mayor facilidad que un barco convencional. La recuperación de un vuelco en el Atlántico Sur —a miles de millas de tierra— es un escenario de supervivencia de horas, no de horas.
Pérdida de foil
Un impacto o una avería estructural puede provocar la pérdida total de un foil en mar abierto. Sin posibilidad de reparación (no hay taller de carbono en el Atlántico Sur), el barco debe continuar con el foil del otro lado o sin ninguno, con una pérdida de velocidad significativa.
Fatiga del piloto a alta velocidad
A 30 nudos, el barco golpea el mar constantemente y la vibración y el impacto físico son continuos. Después de días navegando a esas velocidades, el cansancio físico y mental es mayor que en la era pre-foils, lo que aumenta el riesgo de errores de manejo.