El Ewer de plata de las Cien Guineas —más conocido como la Ewer de la Copa América— está en competición desde 1851. Es el trofeo deportivo más antiguo del mundo y la única competición deportiva que ha experimentado en primera persona la transición de los grandes yates victorianos a los hidroplanos voladores del siglo XXI.
Una estructura única
La Copa América no es una liga ni un campeonato abierto. Es un duelo entre dos entidades: el Defensor y el Desafiante. El Defensor es el equipo que ganó la edición anterior y tiene el derecho de organizar la siguiente edición, eligiendo el tipo de barco y las reglas de competición, sujeto a ciertos límites establecidos en el “Deed of Gift” original de 1887.
Cualquier club náutico del mundo puede presentar un desafío al Defensor. Si hay varios desafiantes, compiten entre sí en la Copa Louis Vuitton (o su equivalente con distinto patrocinador) para determinar quién es el Desafiante oficial. Solo el ganador de esa eliminatoria tiene el derecho de enfrentarse al Defensor.
Esta estructura hace que la Copa América sea únicamente un duelo entre dos barcos. No hay terceros lugares ni consolaciones: solo el Defensor y el Desafiante, el ganador se lleva la copa y organiza la siguiente edición.
El Deed of Gift: la constitución de la Copa
El Deed of Gift es el documento legal que regula la Copa América. Fue redactado en 1887 por los propietarios originales del trofeo para establecer las condiciones del desafío permanente. Aunque ha sido modificado e interpretado varias veces, sigue siendo el marco legal fundamental.
El Deed establece que la Copa América es un “Friendly Competition between Foreign Countries” y que los desafíos deben venir de clubes náuticos de países extranjeros. También establece límites de tamaño de los barcos (que históricamente han sido las dimensiones máximas de los diseños de cada época) y algunas normas sobre el plazo de notificación del desafío.
Las batallas legales alrededor de la interpretación del Deed han sido frecuentes a lo largo de la historia de la Copa, incluyendo juicios en los tribunales de Nueva York en los años 80 y 90 que determinaron aspectos cruciales de la competición.
Las ediciones recientes: la era del foiling
Las ediciones del siglo XXI han cambiado radicalmente el barco y el espectáculo:
- Valencia 2007 y 2010: se usaron Class V (monohulls de 90 pies). Suiza con Alinghi ganó en 2003 y 2007; BMW Oracle (EE.UU.) ganó en 2010 con un trimarán de foiling de 90 metros que fue polémico pero legal.
- San Francisco 2013: catamaranes AC72 con foils. Oracle EE.UU. ganó al equipo neozelandés en la remontada más épica de la historia de la Copa (de 8-1 a 9-8).
- Bermudas 2017: catamaranes AC50 con foils. New Zealand venció a Oracle EE.UU. Fue la Copa América más espectacular hasta entonces.
- Auckland 2021: monohulls AC75 con foils. New Zealand retuvo el trofeo ante Luna Rossa (Italia).
- Barcelona 2024: de nuevo con el AC75. New Zealand retuvo ante INEOS Britannia. La Copa en Barcelona generó un seguimiento histórico en España.
La Copa América en Barcelona: un hito para la vela española
La edición de 2024 en Barcelona fue histórica para la vela española. Por primera vez, la competición más famosa del mundo de la vela se disputó en aguas españolas. El Puerto Olímpico de Barcelona fue la sede del AC Village y las regatas se celebraron en el Mediterráneo frente a la costa barcelonesa, con miles de espectadores siguiendo los duelos desde barcos y desde las playas.
Aunque ningún equipo español llegó a competir como Desafiante en la Copa propiamente dicha, la presencia de la competición en España generó un interés masivo por la vela a nivel nacional, y fue un impulso enorme para la náutica española.