Si el Vendée Globe es el Everest de la vela en solitario, The Ocean Race es la expedición al Polo en equipo. Una prueba que dura meses, que lleva a los equipos a los océanos más hostiles del planeta, y que exige no solo velocidad sino también gestión, resistencia y la capacidad de tomar decisiones correctas bajo una presión extrema y sostenida.
De la Whitbread al nombre actual
La historia de la prueba comenzó en 1973 con la Whitbread Round the World Race, que fue la primera vuelta al mundo a vela por equipos. Fue creada como una aventura de exploración tanto como una competición, y en sus primeras ediciones participaron barcos de diseños muy variados, desde cruceros familiares hasta racers de competición.
En 2001, Volvo tomó el patrocinio principal y la renombró Volvo Ocean Race. Con el nombre de Volvo, la prueba se profesionalizó enormemente: se estandarizaron los barcos (primero el Volvo Ocean 70, luego el VO65), se mejoró el seguimiento mediático, y la competición se convirtió en un producto deportivo de primer nivel con seguimiento global.
En 2019, la prueba adoptó el nombre definitivo de The Ocean Race, manteniendo el espíritu pero liberándose de la dependencia de un solo patrocinador para su identidad.
El formato: etapas alrededor del mundo
A diferencia del Vendée Globe (no stop), The Ocean Race se corre en etapas (legs) con escalas en ciudades del mundo. Las ciudades sede varían en cada edición, pero el recorrido típico incluye puertos de Europa (la salida), América del Sur, Sudáfrica, Australia, China o Japón, y el Atlántico Norte de regreso.
Las escalas en puerto son tanto un respiro para los equipos como una oportunidad de espectáculo para las ciudades organizadoras, que invierten en grandes puertos de llegada con fiestas, exposiciones y regatas de exhibición. Para las ciudades sede, acoger una escala de The Ocean Race es un acontecimiento de primer orden que genera gran impacto turístico y mediático.
Los barcos: IMOCA 60 y VO65
En las ediciones más recientes, The Ocean Race ha convivido con dos tipos de barcos:
- VO65: el barco estándar de la prueba durante varias ediciones, un monohull de 65 pies diseñado específicamente para ser rápido, resistente y adecuado para la navegación en equipo. Todos los VO65 son idénticos, lo que convierte la competición en una prueba puramente de tripulación y táctica.
- IMOCA 60: los mismos barcos del Vendée Globe han empezado a participar en The Ocean Race en ediciones recientes, navegando en pareja o en equipo mínimo. Su presencia añade otro nivel de velocidad e imprevisibilidad a la prueba.
La conexión española: Alicante y Mapfre
España tiene una relación especial con The Ocean Race. Alicante ha sido ciudad de salida en varias ediciones, lo que ha convertido el Mediterráneo en el punto de inicio de varias vueltas al mundo. El puerto de Alicante se transforma durante esas semanas en el epicentro de la vela mundial, con decenas de miles de visitantes y una atención mediática internacional extraordinaria.
El equipo MAPFRE participó en la edición 2017-2018 con resultados excelentes: ganó varias etapas y fue protagonista hasta el final. La presencia de un equipo español competitivo en la prueba más famosa de la vela oceánica por equipos tuvo un impacto significativo en la visibilidad del deporte en España.
Una prueba con conciencia medioambiental
The Ocean Race ha integrado en los últimos años una fuerte agenda medioambiental: los equipos recogen muestras de agua del océano durante las etapas para contribuir a estudios científicos sobre la salud del mar, los plásticos oceánicos y el cambio climático. Esta dimensión hace que la prueba tenga un valor adicional más allá de la competición pura, convirtiéndola en una plataforma de visibilidad para causas ambientales de primer orden.