En la historia del voleibol playa español, hay un nombre que aparece como referencia obligada: Pablo Herrera. El jugador nacido en 1978 construyó una carrera que en España fue pionera y que a nivel internacional demostró que los jugadores españoles podían competir con los mejores del mundo en un deporte dominado históricamente por brasileños y norteamericanos. Sus participaciones olímpicas en los Juegos de Sídney 2000 y Atenas 2004 son los hitos más visibles de una trayectoria que contribuyó decisivamente al desarrollo del voleibol playa en España.
Herrera llegó a la élite del circuito FIVB en un momento en que el voleibol playa español daba sus primeros pasos serios a nivel internacional. Mientras Brasil y Estados Unidos producían campeones en serie, España tenía que construir su base desde cero, sin la tradición de playa californiana ni el voleibol de masa que sustenta el deporte en los países de América. Pablo Herrera fue el jugador que llevó a España al mapa del voleibol playa mundial: su presencia en los torneos más importantes del circuito FIVB, su clasificación entre los mejores jugadores europeos del mundo y su capacidad para competir en las rondas avanzadas de los torneos de mayor nivel demostraron que el talento español podía proyectarse a nivel global también en esta disciplina. Con diferentes compañeros a lo largo de su carrera, fue siempre el líder técnico y competitivo de los equipos que representó a España en el circuito internacional.
El legado de Pablo Herrera en el voleibol playa español es difícil de cuantificar, pero fácil de entender: fue el primero en llegar donde nadie había llegado antes. Sus apariciones en los Juegos Olímpicos abrieron el camino para las generaciones siguientes de jugadores españoles que, viendo a Herrera competir en la arena olímpica, comprendieron que el deporte era una opción real para una carrera de alto nivel. La explosión posterior del voleibol playa español —con figuras como Liliana Fernández, Elsa Baquerizo, Adrián Gavira y Pablo Herrera en su segunda etapa— tiene en él uno de sus precursores más importantes.