El voleibol de élite es un deporte de datos impresionantes. Las alturas extraordinarias de sus jugadores, las velocidades de remate que desafían los reflejos humanos y los registros de los equipos más dominantes de la historia merecen un repaso detallado.
130 km/h: el remate que no se puede defender
El remate en voleibol es uno de los ataques más rápidos en cualquier deporte de equipo. Un atacante de élite puede golpear la pelota a más de 130 km/h, y dado que la red tiene 2,43 metros de altura (masculino) y la distancia al defensor puede ser de apenas 9 metros, el tiempo de reacción disponible es inferior a 0,25 segundos.
Los mejores líberos del mundo consiguen recepcionar estos remates con una regularidad que parece sobrehumana, gracias a miles de horas de entrenamiento que desarrollan una capacidad predictiva basada en leer el movimiento del atacante antes de que golpee la pelota.
Brasil: la supremacía en el voleibol olímpico
Brasil es, sin discusión, el país más exitoso en la historia del voleibol olímpico en las últimas décadas. La selección masculina ganó el oro en varios Juegos Olímpicos, y la femenina ha sido igualmente dominante, ganando múltiples medallas de oro.
Lo que hace especialmente llamativo el dominio brasileño es que Brasil no es históricamente un país de deportes de interior. El voleibol, sin embargo, arraigó en Brasil de una forma que pocos países han igualado, posiblemente gracias a su conexión con el vóley playa, en el que Brasil también ha sido potencia mundial, y a la cultura deportiva de playa del país.
La altura: por qué los centrales miden dos metros
La posición de central en el voleibol es quizás la que impone requisitos físicos más específicos de todos los deportes de equipo. Un central de élite necesita ser lo suficientemente alto para bloquear los ataques rivales (lo que requiere superar los 2,00 metros), pero también lo suficientemente ágil para desplazarse rápidamente de lado a lado para estar en posición de bloqueo.
El resultado es que los centrales de élite son algunos de los deportistas más altos del mundo: habitualmente entre 2,05 y 2,15 metros. Pero no basta con ser alto: la altura de salto es igual de importante. Un central que “cuelga” (permanece en el aire durante más tiempo después de saltar) puede cubrir ataques que parecían imposibles de bloquear.
El set más largo de la historia
El sistema de rally point limita la duración de los sets, pero el quinto set (a 15 puntos, con diferencia de 2) puede alargarse indefinidamente si los equipos van empatados. En algunos partidos históricos de alto nivel, los quintos sets han llegado a 30-28, 35-33 u otras marcas similares, durando más que cualquiera de los sets anteriores.
En los campeonatos nacionales e internacionales se han registrado partidos de cinco sets con una duración total de más de tres horas, en los que el quinto set por sí solo duró más de 45 minutos. Estos maratones son una prueba de resistencia mental tanto como física.