El remate es la acción más espectacular del voleibol. Consiste en golpear el balón con potencia y precisión hacia el campo contrario, generalmente desde la red, buscando que el rival no pueda defenderse. Sin embargo, tiene sus propias reglas que conviene conocer.
Qué es técnicamente un remate
En voleibol, cualquier golpeo intencional del balón dirigido hacia el campo contrario puede considerarse un ataque. El remate en salto desde la zona delantera es el más habitual y poderoso, pero también existe el remate en apoyo, el remate desde zona zaguera o incluso un simple pase fuerte al campo rival.
Quién puede rematar y desde dónde
Jugadores delanteros (posiciones 2, 3 y 4): pueden rematar desde cualquier punto del campo, incluida la zona delantera (por delante de la línea de los 3 metros). No tienen restricciones de zona.
Jugadores zagueros (posiciones 1, 5 y 6): pueden rematar, pero solo si en el momento del despegue (salto) tienen los dos pies por detrás de la línea de ataque. Si saltan desde detrás de esa línea, pueden golpear el balón incluso por encima de la altura de la red sin problema. El error más común es saltar pisando o desde delante de esa línea.
El líbero no puede rematar si en el momento del golpeo el balón está por encima del borde superior de la red.
Dónde debe estar el balón al rematar
El rematador solo puede golpear el balón cuando este está en su propio lado de la red o en el plano vertical de esta. No se puede golpear el balón que todavía se encuentra en el campo contrario. Esta falta se llama invasión de campo y se sanciona con punto para el rival.
El remate y la red
Si al rematar el jugador toca la red, es falta inmediata. Sin embargo, tocar la antena (que delimita el ancho válido de la red) también es falta si el balón la roza.
El balón debe cruzar la red entre las dos antenas para ser válido. Si sale por fuera de ellas, es falta aunque el balón caiga dentro del campo contrario.
Faltas habituales al rematar
- Un zaguero salta desde la zona delantera.
- El rematador toca la red durante el salto o el golpeo.
- El balón cruza la red fuera de las antenas.
- El rematador golpea el balón que todavía está en el campo contrario.