El equipo correcto no solo marca la diferencia en el rendimiento: en competición, un material que no cumpla los requisitos reglamentarios puede descalificar al rider antes de empezar.
La tabla
La tabla de wakeboard es más ancha y corta que la de esquí acuático. Tiene bordes curvados (rocker) que determinan cómo interactúa con el wake: un rocker más pronunciado da más altura de salto pero menos velocidad; uno más plano ofrece más control y velocidad. Las fijaciones —los bindings— sujetan el pie del talón hasta los dedos y van atornilladas a la tabla con un ángulo ajustable.
En competición, la tabla debe estar en perfectas condiciones: sin roturas en los cantos ni desprendimientos de la laminación que puedan causar daños al rider o a terceros.
La cuerda y el mango
La cuerda de wakeboard es específica del deporte: no elástica, para transmitir la tracción con la máxima precisión. La longitud estándar va de 18 a 23 metros según el nivel del rider. El mango —el handle— suele medir entre 38 y 43 cm de ancho y tiene un agarre de goma para mejorar la sujeción.
En cable park la cuerda forma parte de la instalación y el rider usa el mango que proporciona la pista o uno propio homologado.
El chaleco salvavidas
El chaleco es el elemento de seguridad más importante y el único obligatorio en toda competición IWWF sin excepción. Debe estar homologado por las autoridades náuticas correspondientes, ajustarse correctamente al cuerpo sin restringuir el movimiento y proporcionar la flotabilidad mínima exigida.
Protecciones adicionales
- Casco: obligatorio en menores y recomendado para todos. En cable park muchas instalaciones lo exigen independientemente de la edad.
- Rodilleras y coderas: opcionales, aunque comunes entre riders de cable park que trabajan cerca de los obstáculos.
- Botín de neopreno: mejora el confort y protege el tobillo, especialmente en aguas frías.