El tack, o viraje por proa, es la primera maniobra de cambio de dirección que aprende cualquier windsurfista. Consiste en hacer girar la tabla pasando la proa por el ojo del viento, de forma que el viento cambia de lado y la navegación continúa en el bordo opuesto. Es una maniobra lenta comparada con el gibe, y relativamente segura, pero requiere sincronización entre el movimiento de los pies y el del aparejo.
Preparación: coger velocidad y ceñir
El tack se inicia con la tabla navegando, idealmente a velocidad moderada. Antes de iniciar el giro, inclina el mástil ligeramente hacia la popa empujando con la mano delantera hacia atrás. Este gesto hace que la proa de la tabla gire hacia barlovento (hacia el viento), que es exactamente lo que necesitas para empezar el tack.
A medida que la tabla empieza a girar, ve trasladando ligeramente el peso hacia la proa para ayudar al giro. La tabla debe describir un arco suave, no un giro brusco.
El paso por el ojo del viento
Cuando la proa se acerca al eje del viento, la vela pierde tracción y empieza a flamear. En este momento debes soltar la mano trasera del botavara y agarrar el mástil con esa mano para estabilizarte mientras rodeas la proa. Es el instante más inestable de la maniobra: la vela no empuja, la tabla está perdiendo velocidad y los pies tienen que moverse.
Rodea el mástil por delante (por el lado de la proa) con pasos cortos y decididos, cambiando primero el pie que estaba delante al otro lado. La secuencia de pies debe ser fluida: paso, paso, nuevo agarre. Detenerse a medio camino es lo que provoca la mayoría de las caídas en esta maniobra.
Cambio de agarre y cazada en el nuevo bordo
Una vez al otro lado del mástil, el viento llega ahora por el lado opuesto. La mano que antes estaba detrás (y que ahora queda delantera en el nuevo bordo) debe coger el botavara en su zona delantera. La otra mano busca el botavara más atrás para poder cazar la vela.
Con el botavara bien agarrado en el nuevo bordo, caza progresivamente con la mano trasera hasta que la vela llene de viento y la tabla retome la velocidad. El cuerpo se estabiliza en la posición básica de navegación.
Errores frecuentes
El error más común es dudar durante el paso alrededor del mástil. Cada segundo de indecisión es velocidad perdida y mayor riesgo de caer en el ojo del viento. El segundo error frecuente es no inclinar el mástil hacia la popa antes de empezar el giro, lo que hace que la tabla no gire hacia barlovento y el tack no comience. El tercero es intentar hacer el tack con demasiado poco viento o desde una posición de empopada, donde la inercia para cruzar el eje del viento es insuficiente.
Cuándo usar el tack
El tack es la maniobra correcta cuando navegas de ceñida o en través y necesitas cambiar de bordo subiendo hacia barlovento. En condiciones de viento fuerte o cuando se está planeando, el gibe es más eficiente. El tack es la opción segura en viento moderado y para principiantes que aún no dominan el gibe.