El Campeonato Mundial de Wushu es la cima de la competición internacional en este deporte. Desde su primera edición en 1991, el torneo ha crecido en número de participantes, en nivel técnico y en diversidad geográfica, reflejando la expansión global del Wushu bajo la tutela de la IWUF.
Historia del Campeonato del Mundo
El primer Campeonato del Mundo de Wushu se celebró en Pekín en octubre de 1991, apenas un año después de la fundación de la IWUF. Participaron 40 países, un número notable para una primera edición, lo que confirmaba que la base internacional del Wushu era ya suficientemente sólida para sustentar una competición mundial de esa envergadura.
China dominó las primeras ediciones de manera aplastante en el Taolu, algo que era previsible dado que el Wushu moderno había sido codificado en China y los atletas chinos llevaban décadas entrenando en ese sistema. En el Sanda, sin embargo, la brecha fue menos pronunciada desde el principio, y países como Vietnam, Tailandia e Irán pronto demostraron que el combate era un territorio más igualado.
El crecimiento del torneo
A lo largo de los años 90 y 2000, el Campeonato del Mundo se celebró en diferentes continentes, con sedes en Europa (Roma, Mónaco), América (Baltimore, Armenia en Colombia) y Asia (Kuala Lumpur, Hanói, Hong Kong, Macau, Pekín). Esta rotación geográfica respondía a la estrategia de la IWUF de visibilizar el Wushu en distintos mercados y estimular el desarrollo del deporte en regiones donde aún era minoritario.
El número de países participantes creció de los 40 iniciales a más de 100 en las ediciones de los años 2010, un indicador del éxito de los programas de desarrollo de la IWUF y de la influencia del cine y la cultura popular en la difusión del Kung Fu.
China en el medallero histórico
En el Taolu, la hegemonía china es casi total. Los atletas chinos han ganado la inmensa mayoría de las medallas de oro en Changquan, Nanquan, Taijiquan y en los estilos con armas. La calidad del sistema de entrenamiento en China, con centros especializados que forman atletas desde niños, genera una diferencia difícil de superar para el resto del mundo.
Sin embargo, esta hegemonía ha sido también el principal argumento de los detractores de la candidatura olímpica del Wushu. Un deporte donde un solo país gana prácticamente todas las medallas de oro no cumple fácilmente los criterios de universalidad que el COI exige.
El Sanda: la vertiente más internacional
En el Sanda, el panorama es significativamente más diverso. Las categorías de combate se han convertido en el terreno donde países como Vietnam, Irán, Rusia, Tailandia, Azerbaiyán y varios países europeos han conseguido regularmente medallas de oro mundiales. La naturaleza del combate, más dependiente de cualidades físicas universales y menos de tradiciones técnicas específicas, permite que atletas de backgrounds marciales muy diversos —kickboxers, luchadores, practicantes de muay thai reconvertidos al Sanda— compitan eficazmente en el más alto nivel.
El torneo como escaparate del Wushu global
Más allá de las medallas, el Campeonato del Mundo es el evento donde la comunidad del Wushu se reúne, comparte técnicas, establece relaciones entre federaciones nacionales y evalúa el estado del deporte. Los cursos de árbitros y jueces que se organizan en los días previos, los seminarios técnicos y los encuentros entre delegaciones nacionales son parte importante del evento, que trasciende la mera competición para funcionar como congreso de la familia mundial del Wushu.