El jaque mate es el objetivo último del ajedrez y el momento que da fin a toda partida. Se produce cuando el rey de un jugador está en jaque —es decir, bajo ataque directo— y no existe ningún movimiento legal capaz de eliminar esa amenaza. A diferencia del jaque ordinario, del que siempre es posible escapar si hay recursos, el jaque mate es una situación sin salida: el rey no puede moverse a ninguna casilla segura, ninguna pieza propia puede interponerse y la pieza atacante no puede capturarse sin que el rey quede igualmente en jaque.
La búsqueda del jaque mate define la estrategia a largo plazo de cada jugador. En la apertura y el mediojuego se construyen posiciones que favorezcan un ataque decisivo; en el final de partida, cuando quedan pocas piezas, el objetivo es forzar el mate con los recursos disponibles. Existen patrones de mate clásicos con nombre propio: el mate del pasillo, el mate de Anderssen, el mate de Morphy o el mate de Boden, entre muchos otros.
La palabra «mate» procede del árabe «māt», que significa «muerto» o «el rey ha muerto». La expresión completa «shāh māt» pasó al persa, al árabe medieval y luego a las lenguas europeas a través de las rutas comerciales medievales. Hoy el término es reconocido prácticamente sin modificaciones en todos los idiomas donde se juega al ajedrez.