En ajedrez, una variante es una secuencia específica de movimientos dentro de un sistema de apertura o defensa. Las aperturas principales se dividen en numerosas variantes y subvariantes que representan las diferentes formas en que los jugadores pueden continuar la partida. Por ejemplo, la Defensa Siciliana comienza con 1.e4 c5, pero a partir de ahí se ramifica en variantes como la Najdorf, el Dragón, la Scheveningen, la Clásica o la Kan, cada una con su propia teoría, ideas y planes estratégicos.
La catalogación de variantes es el trabajo central de la teoría de aperturas. La Enciclopedia de Aperturas de Ajedrez (ECO) organiza todas las aperturas conocidas en cinco volúmenes con códigos alfanuméricos, desde la A00 hasta la E99. Cada código corresponde a una variante o familia de variantes. Los preparadores y jugadores de élite utilizan estas referencias junto con bases de datos de millones de partidas y motores de análisis para preparar sus repertorios y buscar novedades teóricas: movimientos que se desvían de la teoría conocida para sorprender al adversario.
El peso de la teoría de variantes ha crecido enormemente con la llegada de los ordenadores y los motores de ajedrez. Hoy, líneas que se consideraban resueltas vuelven a analizarse y en ocasiones se rehabilitan variantes que se creían refutadas. Para los jugadores aficionados, la proliferación de variantes puede resultar abrumadora, pero la clave es construir un repertorio limitado y bien entendido en lugar de memorizar superficialmente muchas líneas.