En todos los deportes hay grandes campeones. En pocos hay alguien que gane absolutamente todo lo que existe para ganar. Lin Dan lo hizo. No una vez: lo hizo de manera sistemática durante quince años, con una mentalidad competitiva que sus propios rivales describían como aterradora.
El Super Grand Slam
En el bádminton masculino existe un concepto llamado Super Grand Slam: ganar los nueve títulos más importantes del deporte a lo largo de la carrera. Los nueve incluyen los Juegos Olímpicos, el Campeonato del Mundo de la BWF, los Juegos Asiáticos, el Campeonato Asiático, el All England Open, el BWF World Superseries Finals, la Copa Thomas (el equivalente al Mundial por equipos), los Juegos de la Commonwealth y los Juegos de Asia del Este.
Hasta el año en que Lin Dan completó la lista, ningún jugador lo había logrado. Desde entonces, tampoco. Él es el único en la historia.
Una carrera construida sobre la presión
Lin Dan nació en Longyan, en la provincia de Fujian, en 1983. Entró al sistema de entrenamiento deportivo chino de niño, como hacen decenas de miles de jóvenes atletas chinos. Lo que le distinguía no era solo la técnica, que era extraordinaria, sino la capacidad de rendir en los momentos de mayor presión.
Su palmarés incluye cinco títulos mundiales (2006, 2007, 2009, 2011 y 2013) y dos oros olímpicos (Pekín 2008 y Londres 2012). En los Juegos de Londres consiguió defender el título olímpico —algo que ningún jugador había logrado en la era moderna del bádminton— derrotando en la final a su archirival malayo Lee Chong Wei en uno de los partidos más tensos de la historia del deporte.
La rivalidad con Lee Chong Wei
La rivalidad entre Lin Dan y Lee Chong Wei es una de las grandes de la historia del deporte. Se enfrentaron en tres finales olímpicas (2008, 2012 y 2016), en múltiples finales mundiales, y en cientos de partidos durante más de una década. Lin Dan ganó la mayoría de los más importantes; Lee Chong Wei fue tres veces subcampeón olímpico sin ganar nunca el oro.
Lee Chong Wei llegó a decir en varias entrevistas que durante años tuvo pesadillas en las que se enfrentaba a Lin Dan. No es exageración poética: la presión psicológica de enfrentarse repetidamente al mejor del mundo en los momentos más importantes dejó una marca.
La vida fuera de la pista
Lin Dan retiró en 2020 después de una carrera de dos décadas. A lo largo de ella fue también protagonista de escándalos personales que no afectaron a su estatus en China, donde es considerado un héroe nacional. Su historia ilustra algo sobre el deporte de élite: la grandeza en la pista y la perfección fuera de ella raramente van de la mano.
Hoy el nombre Super Dan sigue siendo la vara de medir para cualquier jugador joven que aspire al número uno del mundo. Muy pocos se acercan a lo que él hizo. Ninguno lo ha igualado.