El debate sobre el mejor jugador de la historia del bádminton siempre involucra dos nombres: Lin Dan y Lee Chong Wei. Si Lin Dan ganó más títulos en los momentos más importantes, Lee Chong Wei tiene un argumento propio e irrebatible: pasó más tiempo en la cima del ranking mundial que cualquier otro jugador. Más de 349 semanas como número uno es un récord de consistencia que define su carrera tanto como sus derrotas en las finales más grandes.
El mejor de Malasia
Lee Chong Wei nació en 1982 en Georgetown, Penang. Desde adolescente fue identificado como un talento excepcional y fue seleccionado para el programa nacional de bádminton. Su velocidad de desplazamiento —considerada la mejor de su generación— y su precisión en los golpes al fondo de la pista lo convirtieron en un jugador casi imposible de batir en las fases previas de los torneos.
En Malasia, su popularidad superó a cualquier otra figura deportiva. Sus partidos contra Lin Dan se retransmitían en directo en pantallas gigantes en las calles, y las finales entre ambos eran seguidas por millones de malayos en todo el mundo.
El récord de semanas como número uno
Llegar al número uno del ranking mundial de la BWF es difícil. Mantenerse allí durante semanas consecutivas es aún más difícil. Pero Lee Chong Wei acumuló más de 349 semanas en el primer puesto a lo largo de su carrera, un total que refleja su dominio sostenido desde mediados de los años 2000 hasta su retirada en 2019.
Este récord de longevidad en la cima es, para muchos analistas, la prueba más contundente de su excelencia. Ganar un único torneo puede ser obra de un día brillante; mantenerse 349 semanas en el número uno requiere una consistencia, una condición física y una mentalidad competitiva que va más allá del talento natural.
Tres platas olímpicas: el récord agridulce
La sombra de los Juegos Olímpicos es el elemento más debatido de la carrera de Lee Chong Wei. Participó en tres finales olímpicas —Pekín 2008, Londres 2012 y Río 2016— y las tres las perdió. En Pekín y Londres cayó ante Lin Dan; en Río fue derrotado por Chen Long. Tres medallas de plata olímpicas es un récord en sí mismo: ningún otro jugador de bádminton ha llegado a tres finales olímpicas de singles sin ganar ninguna.
El debate sobre si este récord es un signo de grandeza o de frustración es estéril. Lee Chong Wei llegó tres veces a la final olímpica porque era el mejor o segundo mejor jugador del mundo durante tres ciclos olímpicos consecutivos. Eso, por sí solo, es un logro histórico.
El All England y otros títulos
Aunque los grandes títulos olímpicos y mundiales se le resistieron, Lee Chong Wei acumuló un palmarés impresionante en el circuito internacional. Ganó el All England en tres ocasiones (2010, 2011, 2012), uno de los torneos más prestigiosos del bádminton. También fue campeón de Asia en múltiples ocasiones y ganó numerosos torneos del Super Series.
Su carrera terminó de forma prematura por un diagnóstico de cáncer nasofaríngeo en 2018, del que se recuperó, aunque nunca volvió a su mejor nivel. Se retiró en 2019 dejando un legado que va más allá de los títulos: su elegancia en la pista, su deportividad y su dedicación son el estándar con el que se mide a los jugadores de su país.