En el bádminton, cuando se habla del mejor de todos los tiempos, el debate siempre comienza y frecuentemente termina con el mismo nombre: Lin Dan. El jugador chino no solo acumuló los títulos más importantes del deporte sino que lo hizo de manera dominante y en múltiples ocasiones, estableciendo récords que posiblemente no serán igualados en generaciones.
El origen de Super Dan
Lin Dan nació en 1983 en Longyan, provincia de Fujian. Desde niño mostró unas condiciones atléticas y competitivas excepcionales. Su velocidad de desplazamiento, la potencia de su smash y su capacidad para mantener la concentración en los momentos más decisivos lo convirtieron en un jugador diferente desde muy joven.
Entró en la selección nacional china siendo adolescente y rápidamente se convirtió en el líder del equipo. Su estilo de juego —agresivo, explosivo, con un smash devastador y una recuperación defensiva sorprendente— marcó una época en el bádminton mundial.
El apodo de “Super Dan” no fue autoimpuesto: lo acuñaron los aficionados y la prensa en reconocimiento a sus logros sin precedentes. Cuando en 2012 se convirtió en el primer jugador en ganar el doble Super Grand Slam, el apodo ya era una marca registrada en el deporte.
Los Juegos Olímpicos: dos oros históricos
La primera gran cita olímpica de Lin Dan fue Atenas 2004, donde cayó en cuartos de final. Aquella derrota fue un estímulo para la mejora. Cuatro años después, en Pekín 2008, Lin Dan llegó como favorito absoluto en su país y no defraudó: ganó el oro olímpico en singles ante su compatriota Chen Jin en una final que fue un espectáculo técnico.
En Londres 2012 la presión era mayor. Ya no era el joven promesa sino el campeón vigente que debía defender su corona. En la final olímpica se enfrentó a Lee Chong Wei de Malasia, en lo que se ha descrito como la mejor final de la historia del bádminton. Lin Dan ganó en tres sets después de perder el segundo, demostrando una capacidad de reacción psicológica y física excepcional.
Nadie antes ni después ha ganado dos oros olímpicos en singles de bádminton. Ese récord pertenece exclusivamente a Lin Dan.
Los cinco títulos mundiales
Además de sus dos oros olímpicos, Lin Dan ganó el Campeonato del Mundo BWF en cinco ocasiones: 2006, 2007, 2009, 2011 y 2013. Esta racha de cinco títulos mundiales individuales en siete ediciones refleja la consistencia de su dominio. En las ediciones en las que no ganó, habitualmente llegó a las semifinales o finales.
Junto a sus títulos olímpicos y mundiales, Lin Dan ganó también el All England —considerado el torneo de bádminton más prestigioso del mundo— en múltiples ocasiones, así como los Juegos Asiáticos, completando así el Super Grand Slam dos veces.
La rivalidad con Lee Chong Wei
Ningún análisis de Lin Dan estaría completo sin mencionar a Lee Chong Wei. La rivalidad entre el chino y el malayo es considerada la más grande en la historia del bádminton: se enfrentaron en finales olímpicas y mundiales en múltiples ocasiones, con Lin Dan llevando la ventaja en los enfrentamientos más importantes. Esta rivalidad elevó el nivel del deporte y generó algunos de los mejores partidos jamás jugados.
El legado de Lin Dan es indiscutible: es el punto de referencia absoluto del bádminton masculino y sus récords seguirán siendo el estándar con el que se compare a las generaciones futuras.