Historia y origen
El primer Campeonato Mundial de Bolos se celebró en 1954 en Helsinki, Finlandia, con la participación de ocho países y organizado por la recién creada Federación Internacional de Bolos (FIB). Desde aquella primera edición, el campeonato ha crecido hasta incluir a más de 80 países participantes de los cinco continentes.
A lo largo de las décadas, el campeonato ha ido modificando su nombre y su estructura a medida que la organización internacional del bowling se consolidaba. Hoy se conoce como World Bowling World Championships y está organizado por World Bowling, el organismo rector internacional fundado como FIQ (Fédération Internationale des Quilleurs) en 1952 y rebautizado en 2014.
La competición sigue siendo el evento más importante del bowling amateur internacional, diferenciado del PBA Tour (que es una competición profesional principalmente americana). Muchos de los mejores jugadores del mundo compiten en ambos circuitos.
Formato de la competición
El campeonato incluye varias modalidades que ponen a prueba diferentes aspectos del juego:
Singles (individual): cada jugador compite solo. Es la modalidad más directa y la que determina al mejor bowler individual del mundo en ese año.
Dobles: equipos de dos jugadores. La coordinación y el apoyo mutuo entre compañeros se vuelven factores importantes.
Tríos: equipos de tres jugadores, con rotación de lanzamientos entre los tres.
Quintetos (Fives): cinco jugadores por equipo. Es el formato más parecido al deporte de equipo clásico dentro del bowling.
All Events: no es una modalidad separada, sino la clasificación que acumula los resultados de todas las modalidades anteriores. El campeón del All Events es quien ha tenido mayor consistencia a lo largo de todo el torneo.
Masters: una fase final eliminatoria en formato match play (duelos directos uno a uno) entre los mejores jugadores del torneo. Es la modalidad más emocionante y televisada del campeonato.
Los países dominantes
Estados Unidos fue durante décadas la nación dominante del bowling mundial, gracias a su tradición, su infraestructura y el enorme número de jugadores federados. Los americanos ganaron la mayoría de los primeros campeonatos mundiales.
Sin embargo, desde la década de 1980, Asia ha emergido como el continente más competitivo del bowling mundial. Corea del Sur y Japón han ganado numerosos títulos individuales y por equipos, y en los últimos años Malasia y Singapur han añadido sus nombres al palmarés. Los países asiáticos combinan una gran base de practicantes con un sistema de entrenamiento profesional muy desarrollado.
En Europa, Finlandia, Suecia y Alemania han sido históricamente las naciones más fuertes, con varios títulos en su palmarés.
El Campeonato de Europa
El European Bowling Tour y el Bowling European Championships son las competiciones continentales europeas. El Campeonato de Europa, con periodicidad bienal, reúne a los mejores jugadores del continente y ha producido momentos de gran nivel competitivo.
Los países escandinavos —Suecia, Finlandia, Noruega y Dinamarca— han sido históricamente los más fuertes en Europa, aunque en los últimos años también han destacado jugadores de Alemania, los Países Bajos, Francia y España.
El bowling en los Juegos Asiáticos
Si hay una competición donde el bowling ha demostrado su mayor relevancia fuera de Estados Unidos, esa es los Juegos Asiáticos. Incluido en el programa desde 1978 en Bangkok, el bowling es uno de los deportes más seguidos y competidos en los Juegos Asiáticos. Corea del Sur, Japón, Malasia y Tailandia han sido las naciones más exitosas en esta competición.
Los Juegos Asiáticos han dado al bowling una visibilidad y un estatus de deporte de alto rendimiento que no siempre se le reconoce en Occidente, donde a menudo sigue siendo percibido más como ocio que como deporte de competición.
La candidatura olímpica: el gran reto pendiente
World Bowling ha presentado varias candidaturas para incluir el bowling en los Juegos Olímpicos, sin éxito hasta la fecha. El principal argumento es la enorme base de practicantes —más de 100 millones en todo el mundo—, la presencia en más de 100 países federados y la infraestructura competitiva establecida.
Los obstáculos son principalmente de imagen: el bowling no tiene la misma percepción de “deporte atlético de élite” que la mayoría de los deportes olímpicos, y el Comité Olímpico Internacional ha sido reticente a incluirlo. La inclusión del bowling en los Juegos Asiáticos es, sin duda, un argumento a favor de cara a futuras negociaciones con el COI.