El 24 de enero de 2010 quedará en la historia del bowling como la fecha en que una jugadora derribó la última barrera que separaba el circuito profesional masculino del femenino. Kelly Kulick, originaria de Union, Nueva Jersey, ganó el PBA Tournament of Champions ante los mejores jugadores del mundo y se convirtió en la primera mujer en ganar un torneo del circuito principal de la PBA.
Los comienzos de una excepción
Kelly Kulick nació el 6 de diciembre de 1977 y creció en un entorno donde el bowling era una afición familiar. Desde muy joven demostró condiciones por encima de la media, y su progresión en los circuitos juveniles y universitarios fue constante. Se convirtió en profesional y construyó un palmarés notable en el bowling femenino internacional, con títulos en el Campeonato del Mundo de Bowling de la WTBA en varias modalidades.
Lo que distinguía a Kulick del grueso del pelotón femenino era su potencia y su rev rate: generaba más rotación en la bola que la mayoría de las jugadoras de su época, lo que le permitía atacar los patrones de aceite difíciles con una agresividad comparable a la de los profesionales masculinos. Era, técnicamente, una jugadora capaz de competir en las condiciones que imponía el circuito de la PBA.
El Tournament of Champions de 2010
La PBA invitó a Kulick a participar en el Tournament of Champions de 2010 en el marco de un evento especial. Nadie esperaba que la invitación se convirtiera en historia. En las rondas previas, Kulick fue acumulando victorias sobre jugadores del circuito masculino. Cuando llegó a la final televisada, el mundo del bowling se detuvo.
En la gran final, Kulick se enfrentó a Chris Barnes, uno de los jugadores más completos del Tour. La actuación de Kulick fue impecable: su lanzamiento fue consistente, su lectura de la pista fue precisa y su capacidad para mantener la compostura bajo la presión de las cámaras y la expectación fue extraordinaria. El resultado final le dio la victoria y la consagró como la primera mujer en la historia en ganar un torneo del PBA Tour masculino.
El impacto en el bowling mundial
La repercusión del logro de Kulick superó con mucho los límites del mundo del bowling. Las principales cadenas de televisión y medios deportivos cubrieron la victoria, llevando el nombre de Kelly Kulick a millones de personas que nunca habían seguido el bowling. Fue un momento de visibilidad sin precedentes para el deporte y para el bowling femenino en particular.
Dentro del mundo del bowling, el debate que siguió fue enriquecedor: ¿debería abrirse el PBA Tour regularmente a jugadoras de élite? ¿Qué hace que el bowling sea, de todos los deportes, uno de los pocos donde las diferencias físicas entre hombres y mujeres son lo suficientemente pequeñas como para permitir la competición mixta de alto nivel? La victoria de Kulick no respondió definitivamente estas preguntas, pero las puso sobre la mesa con una contundencia que no admitía evasivas.
Su legado es doble: deportivo, por ser la primera mujer en ganar en el PBA Tour masculino; y social, por haber demostrado que en el bowling la técnica, la inteligencia y la consistencia pueden igualar o superar las diferencias de potencia física entre géneros.