Mientras el boxeador y el entrenador acaparan toda la atención, hay una figura en la esquina que trabaja en silencio y que, en algunos combates, determina tanto el resultado como cualquier golpe lanzado en el ring. El cut man es el especialista en heridas, el artesano de lo imposible, el hombre que puede cerrar un corte en menos de 60 segundos con las manos y cuatro herramientas básicas.
¿Qué hace exactamente el cut man?
Cuando suena la campana al final de un asalto, el cut man tiene exactamente un minuto antes de que el combate se reanude. En ese tiempo debe: evaluar los cortes e hinchazones, decidir qué tratar primero, aplicar los remedios apropiados y asegurarse de que el boxeador puede seguir peleando con seguridad. No es mucho tiempo para hacer todo eso, especialmente cuando el boxeador acaba de recibir una paliza y los cortes están sangrando activamente.
Las herramientas son pocas pero precisas. La vaselina se aplica preventivamente sobre los pómulos y las cejas para que la piel resbale en lugar de desgarrarse con el impacto de los guantes. La adrenalina al 1/1000 es un vasoconstrictor que se aplica directamente sobre el corte para detener el sangrado: actúa contrayendo los vasos sanguíneos de forma inmediata. El enswell es una pieza de metal pulido que se mantiene fría y se aplica con presión sobre los hematomas y las hinchazones: el frío reduce la inflamación y puede devolver la visibilidad a un ojo que amenaza con cerrarse.
El corte de ceja: el enemigo número uno
El corte más temido y más frecuente en el boxeo es el corte de ceja, producido generalmente por el impacto de los nudillos o del codo del rival. Las cejas tienen una irrigación sanguínea enorme y la piel sobre el hueso es muy delgada: cuando se corta, sangra de manera espectacular y rapidísima. Si la sangre entra en los ojos, el boxeador pierde visibilidad parcial o total, y el árbitro puede detener el combate.
El trabajo del cut man sobre una ceja cortada es una carrera contra el reloj. Primero, limpiar la sangre para ver el alcance real del corte. Luego, aplicar adrenalina con presión directa para cortar el flujo. Finalmente, aplicar vaselina sobre el corte y alrededor del ojo para que la sangre no fluya hacia la córnea. Todo en menos de 60 segundos, con el boxeador resollando y el entrenador dando instrucciones a voces al mismo tiempo.
Los cut men legendarios
El mejor cut man de la historia es probablemente Freddie Brown, que trabajó en las esquinas de Rocky Marciano y Muhammad Ali, entre docenas de otros campeones. Su sucesor en el olimpo de la esquina es Manny Siaca, que ha trabajado con varios campeones mundiales en las últimas décadas. En España, la figura del cut man es menos conocida porque la tradición del boxeo profesional de alto nivel es más limitada, pero en los mercados anglosajones y latinoamericanos, un buen cut man cobra salarios comparables a los de muchos entrenadores.
La figura del cut man es discreta por naturaleza: si hace bien su trabajo, nadie lo nota. Si lo hace mal, un combate que podría haberse ganado se acaba en el ring de los médicos. Es, en la sombra de la esquina más silenciosa del boxeo, uno de los trabajos más cruciales del deporte.